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"Hace 25 o 30 años, el título profesional obtenido por una mujer quedaba en el olvido"

Mónica Villegas, directora de Oportunidades Laborales de la UPC, opina que en la actualidad no hay posiciones que no puedan
ser cubiertas por mujeres, lo que no quiere decir que no se requiera mayor esfuerzo para obtenerlas.

Esther Vargas
Esther Vargas

¿Ha cambiado el panorama laboral de las mujeres en el Perú? Mónica Villegas, directora de Oportunidades Laborales de la UPC, sostiene que efectivamente hay una transformación, la cual se ha dado porque la mujer también decidió cambiar.    

"Las situaciones no mutan por sí solas, lo hacen porque hay generadores del cambio, y en este caso concreto, fuimos las mujeres las que tomamos las riendas de este proceso. En la actualidad no hay posiciones que no puedan ser cubiertas por mujeres, lo que no quiere decir que no se requiera mayor esfuerzo para obtenerlas. Todavía persisten paradigmas en los que las mujeres aparecen como más débiles, menos preparadas e incapaces de tomar decisiones trascendentes sobre todo a nivel empresarial; pero cada día esto es menos frecuente y las mujeres van conquistando más espacio en el crecimiento y la actividad empresarial en el país", explica Villegas, administradora de empresas con estudios de maestría en Recursos Humanos.

Mujeres

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"En el Perú todavía falta impulsar el teletrabajo con mayor fuerza", advierte la experta.

¿Qué oportunidades tienen hoy en comparación con hace 20 años?
Definitivamente muchas más, pero considero que esto se debe principalmente a la “evolución y cambio” del rol de la mujer en nuestra sociedad. Si bien seguimos viviendo en una sociedad machista, con hijos criados por mujeres; cada día más hombres comparten la obligación y la responsabilidad de la crianza de los hijos y de la participación en la administración del hogar. Este rol ya no los “denigra”, más bien los hace sentirse parte importante en el mundo de sus hijos. Ya no es solo la mamá, la que se queda sin ir a la oficina por cuidar a un hijo enfermo, o la que tiene la obligación de llevarlo al colegio. Los padres también están asumiendo estas responsabilidades. Esto permite que la mujer sea vista como un “profesional” que aporta en igual de condiciones que un hombre, aunque nunca el rol de madre debió constituir una traba para el desarrollo profesional de la mujer. Hoy más que nunca, se acepta que la mujer gane más que la pareja y en muchos casos sea el hombre el que asuma mayor responsabilidad en el hogar.

Se ha dado de manera progresiva...

Hace 25 o 30 años, el título profesional obtenido por una mujer, tendía a quedar en el olvido porque la mujer no ejercía su carrera, eso el día de hoy es historia. No puedo dejar de mencionar que definitivamente el avance de la tecnología y las nuevas modalidades de empleo han generado también estas nuevas oportunidades. El teletrabajo por ejemplo, que permite que la mujer trabaje desde su casa.  En el Perú todavía falta impulsar el teletrabajo con mayor fuerza, ya que convivimos con la virtualización.  

NO PODEMOS CANSARNOS DE LUCHAR

La visión de Villegas es optimista, pero realista. Con experiencia en diversas áreas de la administración y gestión empresarial, y especial interés en el desarrollo humano y la evolución de las tendencias laborales en el país y en el mundo, la experta dice que las mujeres no debemos cansarnos de emprender. 

¿La brecha de género persiste? ¿Qué hacer?
-Definitivamente sí, pero creo que cada día es menor y se ira achicando en tanto y en cuanto dejemos de ser una sociedad machista y lo repito, formada por hombres machistas, criados por mujeres. Dado que los roles en la sociedad están cambiando y la participación del hombre en la crianza y manejo del hogar es cada día mayor, se espera que esta brecha se achique, dando espacio a la presencia cada vez mayor de mujeres en posiciones importantes en las empresas. Lo que debemos de hacer es no cansarnos de luchar por ocupar cada día mayores responsabilidades a nivel empresarial en nuestro país. No debemos de cansarnos de emprender y de luchar por la independencia económica, que es la mejor herramienta para la mujer, ante
todo tipo de abuso.

En el mundo de la Academia, ¿cómo se ve este cambio?
Estoy hace más de 20 años vinculada a la academia y la verdad es que en el ámbito en el que me desenvuelvo, no he visto al día de hoy, ningún sesgo ni actitud a ningún nivel de la organización, que me haya hecho sentir en desigualdad de condiciones o incapaz de acceder alguna posición deseada. Como no he percibido estas brechas, quiero pensar que cada día son menores o que no existen ya. Al contrario hasta se bromea con comentarios tales como “Estamos en un matriarcado”, ya que somos muchas mujeres trabajando en universidades en puestos importantes tanto académicos, como de gestión. 

¿Considera que las mujeres van ganando espacio en el mercado laboral?  
De hecho vamos ganando espacio en este cada vez más exigente mercado laboral, porque vamos incorporando el “éxito profesional” dentro de nuestra prioridades. Estoy segura que hace 20 años, o menos, este deseo no se encontraba dentro de los logros que queríamos alcanzar. Nuestro concepto de éxito se encontraba más vinculado a nuestro rol de mujer como esposa y madre, si es que libremente asumíamos esa opción. Tengo que reconocer con un gran respeto, que sin embargo, también existían hace 20 años, mujeres exitosas en muchos ámbitos y en diferentes roles, que han sido modelos dignos de seguir.
 

"Vamos incorporando el “éxito profesional” dentro de nuestra prioridades"

¿Y en las zonas rurales?
Lamentablemente no creo que la realidad sea la misma en las zonas rurales. La mujer sigue siendo relegada y teniendo menos acceso a la educación. Creo que es una deuda pendiente con nuestra sociedad.

¿Qué esperan los empleadores de las mujeres?
Profesionalismo, entrega, que más que un recurso humano, seamos “generadoras de recursos”. Que seamos flexibles a los cambios y que no nos cansemos de aportar. Que seamos resilientes y que los problemas no
nos amilanen. 

¿Qué retos y riesgos tienen las mujeres en el Perú?
-Retos muchísimos, tenemos que ser un “motor del cambio”. Tenemos la obligación de formar mejores ciudadanos y mejores padres y madres. Tenemos que ser modelo de profesionales honestos. Tenemos la
obligación de crear un futuro para las siguientes generaciones. Tenemos el reto también de mirar a la mujer del campo, valorarla en su aporte a la sociedad y de poder ofrecerles una mejor calidad de vida. En cuanto a
riesgos, todos. Estamos en una sociedad cada día más violenta, en la que la mujer sigue siendo objeto de abuso y maltrato. Somos parte de una sociedad cada vez más permisiva a todo. Puedo resumir esta pregunta en una frase “Nuestro principal reto, es llevar a CERO nuestros riesgos” y estamos en la obligación de hacerlo, como mujeres, como ciudadanas y como parte de nuestro país.

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