Arequipa: Poder Judicial condenó a 35 años de prisión a Felipe Mario Choque Choquehuanca, acusado de torturar y matar a puñaladas a Efraín Salas Montoya (75) en su vivienda.
Arequipa: Poder Judicial condenó a 35 años de prisión a Felipe Mario Choque Choquehuanca, acusado de torturar y matar a puñaladas a Efraín Salas Montoya (75) en su vivienda.

El Segundo Colegiado Supraprovincial penal de la Corte Superior de Justicia de condenó a 35 años de pena privativa de la libertad a un sujeto que robo, torturó y mató a puñaladas a un hombre de 75 años en su vivienda, en el distrito de Yanahuara.

Se trata de Felipe Mario Choque Choquehuanca, quien fue hallado responsable de la muerte de Efraín Salas Montoya (75), ocurrida en el interior de su vivienda el 11 de agosto del 2018. Los magistrados evaluaron las declaraciones de una testigo, videos de cámaras de seguridad, testimonios de vecinos e indicios que revelaron que este sujeto, junto a un cómplice que no fue identificado, robaron y mataron a su víctima.

LOS HECHOS

A las 10 de la mañana del día de los hechos, Efraín Salas Montoya tras regresar del banco recibió la visita de su agresor, quien estaba acompaño de un joven y les permitió el ingreso a su casa, pues conocía a su asesino porque semanas atrás realizó el pintado de su vivienda.

Una vez dentro, los asaltantes, procedieron a robarle la suma de 1185 soles, retirados del banco, según voucher encontrado, su teléfono celular y otras pertenencias; luego de haberlo golpeado y torturado, haciéndole cortes por todas partes del cuerpo con un objeto punzo cortante hasta causarle un shock hipovolémico que le provocó la muerte.

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En estas circunstancias, llegó a la casa Natalia Mamani, quien hacia periódicamente la limpieza de la vivienda, siendo recibida por el maestro pintor a quien reconoció rápidamente por lo cual la amordazaron y amenazaron de muerte para que no denuncie los hechos.

En horas de la tarde, la testigo logró pedir auxilio y llamar a familiares de la víctima; sin embargo, recién al día siguiente, Natalia confesó que había reconocido al asesino, pero no sabía su nombre. Posteriormente, fue identificado y detenido.

A la fecha permanece recluido en el penal de varones de Socabaya.