La informó que ha instalado y probado exitosamente la segunda versión del detector tipo tanque Cherenkov de rayos cósmicos secundarios en la Base Científica Peruana “Machu Picchu”, durante la última expedición científica ANTAR XXVI, en el verano del 2019, en la Antártida.

A través de un comunicado, la institución indicó que el proyecto “Estación de Clima Espacial en la Antártida”, formulado por el investigador de la Dirección de Astrofísica, Luis Otiniano, tiene como objetivo desarrollar una serie de instrumentos que permitirán medir desde tierra el entorno espacial cercano, cuyas variaciones son dominadas principalmente por la actividad solar.

Detalló que durante el desarrollo de las campañas de Perú en la Antártida en los meses de enero y febrero de cada año, se planea desarrollar tres tipos de sensores, un detector Cherenkov de agua, una antena VLF y un molino de campo eléctrico atmosférico.

Asimismo, señaló que durante las dos últimas campañas científicas se ha logrado terminar con el desarrollo y pruebas de un detector Cherenkov de agua que mide el flujo de radiación cósmica secundaria que lo atraviesa. La medición del flujo de esta poderosa radiación, capaz de atravesar roca sólida, permitirá obtener información de los niveles de radiación en el espacio cercano a la tierra.

Este trabajo se realiza en la Antártida, especialmente porque el campo magnético de la Tierra dirige partículas cargadas del entorno espacial cercano al planeta hacia los polos, convirtiéndolos en lugares más sensibles para su estudio.

En esta etapa participó el Proyecto Internacional LAGO (Latinoamerican Giant Observatory) y se desarrolló con el financiamiento de Innóvate-Perú y el Programa Antártico Peruano del Ministerio de Relaciones Exteriores.

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