El 88% del trabajo infantil en el Perú se encuentra en el área rural y agrícola

En el Día Mundial Contra el Trabajo Infantil, conozca experiencias exitosas que han logrado mejoras para reducir la brecha de la actividad laboral entre niños y adolescentes.

Mariella Sausa

Más de un millón y medio de niños y adolescentes entre 5 y 17 años de edad son víctimas del trabajo infantil en el Perú. Según información del Ministerio de Trabajo, de este total, un 88.5% trabaja en el área rural realizando labores de pastoreo, en la modalidad de agricultura familiar y de subsistencia.

Aunque la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas reconoce que las formas de trabajo adecuadas a cada edad cumplen una función importante para que los niños y adolescentes adquieran ciertas competencias y responsabilidades, en el país el trabajo infantil no tiene estas características.

Se estima que el 91.2% de estos menores tiene un trabajo peligroso porque laboran más horas de las permitidas o ejecutan actividades inapropiadas para su edad, como levantar y trasladar carga que excede los límites permitidos, manipular herramientas o maquinarias peligrosas o trabajar encerrados en espacios sin ventilación.

Sin embargo, en el Perú hay un alto porcentaje de menores que al trabajar aprenden el oficio del padre y a la vez aportan a la economía familiar. Se calcula que aproximadamente el 16.5% del total de niños y adolescentes trabajadores aporta económicamente a su familia. Justamente por esta situación es que el 32% de los adolescentes está fuera del sistema escolar.

Por ello, hay iniciativas que busquen un equilibrio entre la función positiva del trabajo en la vida de los adolescentes y la garantía a su derecho a la educación.

Aunque esto parece una utopía, sí se puede lograr. Lo está haciendo en el país el programa Semilla que realiza la ONG Desarrollo y Autogestión en Junín y Pasco, con un modelo que pronto sería replicado en todo el país por el Ministerio de Trabajo.

Agro libre de trabajo infantil

María Gloria Barreiro, directora de la referida ONG, informó que dicha entidad trabaja en la capacitación de más de 600 pequeños productores agrarios de café, cacao, palta y espárrago de la sierra central para la exportación de productos libres de mano de obra infantil.

maria gloria barreiro

María Gloria Barreiro, directora de la ONG Desarrollo y Autogestión, que lucha contra el trabajo infantil

María Gloria Barreiro, directora de la ONG Desarrollo y Autogestión, que lucha contra el trabajo infantil en el Perú.

Difusión

A través de este programa se han desarrollado acciones de sensibilización con las familias y se ha implementado un programa de asistencia técnica en toda la cadena productiva, a fin de garantizar que los niños participen solo en actividades permitidas. Pero además, esto es fiscalizado con un mecanismo de monitoreo.

“Se ha logrado que el Ministerio de Trabajo se comprometa a implementar la acreditación de cadenas productivas libres de trabajo infantil y con eso será el primer país en Sudamérica en tenerlo. La medida permitirá que disminuya y se regule la participación de los niños en la agricultura y que los productores mejoren sus precios gracias a las buenas prácticas”, señaló Barreiro.

Además, la ONG ha diseñado el Programa de Reconversión Laboral para Adolescentes (Prelar) que se ejecuta con el Ministerio de Trabajo y a través del cual se capacita a los adolescentes en nuevas habilidades para que tengan la oportunidad de dejar los trabajos peligrosos que ejecutan a fin de acceder a empleos que no afecten su integridad y su derecho a estudiar.

Las municipalidades provinciales de Chanchamayo, Villa Rica y Pichanaki, junto con los municipios distritales de Heroínas Toledo, Matahuasi y 9 de Julio ya han puesto en marcha estas capacitaciones para la reconversión del empleo adolescente. En tanto, el Ministerio de Trabajo ha expresado su compromiso de ejecutar el programa a nivel nacional en el 2019.

Además, el referido portafolio tiene un programa más para luchar contra el trabajo infantil: Secundaria Tutorial, el cual acerca la escuela a los niños y adolescentes que trabajan y que, por cuestiones geográficas, no pueden asistir a ella. Este programa hace un seguimiento familia por familia, para que ningún chico se quede sin educación.

Avances en Huancabamba

En tanto, en Piura los colegios Fe y Alegría con el apoyo de la Fundación Telefónica del Perú han diseñado un programa que ha logrado reducir a cero la tasa de trabajo infantil en el distrito piurano de Tambogrande (Huancabamba), el cual es uno de los que tiene mayor índice de niños trabajadores (3 de cada 10 niños son económicamente activos).

La hermana Marleny Bardales, quien dirige 35 escuelas de Fe y Alegría ubicadas en 21 zonas rurales de Tambogrande, explicó que allí se realizó un trabajo exhaustivo, recorriendo casa por casa para dialogar con cada familia a fin de que entiendan que la educación de los niños no se debe perjudicar por la necesidad del trabajo.

“Se ha hecho un trabajo de concientización con papás, mamás y líderes comunales haciéndoles saber la importancia del estudio y las consecuencias del trabajo infantil en la vida de los niños y adolescentes. En los casos de mayor precariedad se les dio formación en microempresas para que mejorando sus ingresos liberen a los niños del trabajo par que estos puedan estudiar”, dijo.

Lo que ayudó en este caso fue el acompañamiento familia por familia y casa por casa, pues había casos de padres muy reacios a liberar a sus hijos del trabajo, porque los apoyaban en la minería informal. Sin embargo, tras un paciente trabajo, se logró.

Ahora el reto es replicar todos estos programas a nivel nacional.

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