¿Y si Vizcarra no va?
¿Y si Vizcarra no va?

La cúpula somista, que ya anda bastante atorada de acusaciones y cuestionamientos, debe estar pasándola realmente mal estos días. Si llegara a confirmarse la expulsión de Martín Vizcarra por parte del Jurado Electoral Especial, la inscripción del partido, es decir la posibilidad de subsistir con más del 5% de los votos válidos en las elecciones de este año, básicamente desaparecería. Es probable que estén viviendo un estrés similar al de los pasajeros en un avión a punto de caer, en plena turbulencia. Claro está, incluso para Daniel Salaverry, que con él solo como piloto, esa nave difícilmente levantará vuelo. No en vano, apenas fue vacado Martín Vizcarra por incapacidad moral permanente por el Congreso de la República, el ahora candidato lo invitó a copilotear su aventura presidencial. Desde la interna de Somos Perú han calculado que la popularidad indiscutible de Vizcarra no solo podría llevarlos a obtener entre 30 y 40 curules para el periodo 2021-2026, sino también a los cielos de una segunda vuelta electoral, algo que antes era impensable. Pero sin Vizcarra, todo será distinto. Y a partir de eso un caos aún mayor. Pensar en una reinscripción sería, básicamente, reconstruir el partido. Un Somos Perú en crisis, que hoy por hoy tiene a las bases en contra de su Comité Ejecutivo Nacional, solo a la mitad de los congresistas que consiguieron en las últimas elecciones y únicamente a un 2% de militantes activos, según las últimas elecciones donde participaron unos 2,800 afiliados. El partido está colapsando, aunque dicen sus fundadores que igualmente, con o sin copiloto, ya había perdido el corazón.