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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Así tenemos que ayer dimos un salto a la prehistoria, presenciando a dinosaurios marchando con fierros y palos buscando perjudicar a todos los ciudadanos. El motivo del paro nunca quedó claro, aunque dio la impresión de que los involucrados solo querían soltar su reprimida agresión, algo usual entre cavernarios.

En realidad, es un escándalo que se le permita a la CGTP causar desmanes y pérdidas cuando les viene en gana y sin que nadie les diga nada. Cierran el centro de Lima, la carretera Panamericana o el tren a Machu Picchu. En este último caso, miles de turistas estarán regresando a sus países frustrados porque viajaron hasta el Cusco sin poder visitar una de las maravillas del mundo al haber quedado varados.

Incluso, difícil entender que el gobierno gaste decenas de millones en promover al Perú en el exterior para que sus allegados en los sindicatos destruyan nuestra imagen en un solo acto. Por ello, los procuradores del Estado, en vez de estar persiguiendo a opositores, deberían demandar a la cúpula sindical por los millonarios daños que han causado.

Por otro lado, poco antes de viajar al pasado vimos el futuro que nos podría estar esperando. Así, los mandatarios de cuatro países anunciaron que la Alianza del Pacífico será una realidad a partir de enero del próximo año.

Lo cual significa que en el corto plazo, cuando un empresario de cualquier tamaño esté pensando en ampliar su mercado, podrá considerar con la misma facilidad a Bogotá o Chiclayo a Arequipa o Santiago. La visión – que hasta hace poco parecía ficción– de un mundo sin fronteras y de un mercado común de 200 millones de consumidores sin barreras, dejó de ser parte de la imaginación y hacia eso estamos aterrizando. Salvo que terminemos estrellados en un bosque jurásico.