(Reuters)
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Hacer trampa. Sacar un cuaderno en un examen, robar un proyecto ajeno, doparse sin remordimientos para hacerle creer al mundo que eres el mejor. Lance Armstrong hizo esto último para ganar siete titulos del Tour de Francia entre 1999 y 2005. Y todo fue una mentira.

En entrevista con Oprah Winfrey, vista por 3.2 millones de personas, el exciclista estadounidense por fin aceptó lo que había negado cínicamente durante toda su carrera. No le quedaba otra desde que la Agencia Antidopaje de EE.UU. lo sancionó de por vida en 2012, despojándolo de todos sus trofeos.

"Mi coctel era EPO, transfusiones de sangre y testosterona. Todo empezó con cortisona, a mediados de los 90. No habría sido posible ganar siete tours sin doparme", dijo en una confesión verdaderamente escalofriante.

Armstrong reconoció que doparse era parte del trabajo de casi todos los ciclistas en esa época, pero no dio detalles sobre el sistema que se montó para ello. "La cultura era la que era… No me parecía mal lo que hacía. Podía haber cinco que no lo hacían… Esos cinco son los héroes", sostuvo Lance.

El mea culpa tardío y calculado dejó más dudas. "Uno no puede doparse durante años sin cómplices", indicó Christian Prudhomme, director del Tour de Francia.

DATOS

- Paramount Pictures compró los derechos de un próximo libro sobre las mentiras de Lance para hacer un filme.

- Lance dijo que no se dopó en 2009 ni en 2010, cuando volvió a correr.

FRASES

- "Fue una gran mentira que resultó perfecta mucho tiempo. El cuento de hadas no era cierto. No habría sido posible ganar siete tours sin doparme".

- "En esos tiempos miré en el diccionario la definición de tramposo y sentí como que no era aplicable a mí. Lo veía como igualar el terreno de juego" .

- "Soy alguien lleno de defectos y que ya no es respetado. Falté a las reglas y fue mi elección. Pasaré el resto de mi vida ofreciendo disculpas".