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Todos tenemos Candida albicans en nuestro cuerpo, pero en algunos casos ocurre una proliferación anormal.

Los síntomas son muy variados: hongos en las uñas, fatiga crónica, hinchazón abdominal, estreñimiento, diarrea, colitis, mala memoria, eczema, ansiedad, depresión, infecciones vaginales y antojos de carbohidratos refinados. Hay alimentos que ayudan a prevenir esta situación, tales como yogur, cebolla cruda, ajo y kion. Asimismo, hay que evitar: levadura de cerveza, cubitos para caldo, salsas y sopas procesadas, pan, postres, pizzas, azúcar de mesa, golosinas, jarabe de maíz de alta fructosa, gaseosas, fruta seca, fruta cítrica y chocolate. También eviten la lactosa, bebidas alcohólicas, vinagre, sillao, mostaza, té negro, embutidos, trucha ahumada, hongos, arroz blanco y maní. No nos olvidemos que una alimentación balanceada promueve el equilibrio de la salud.