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EcoNutrición

El verano causa cierto desorden en nuestra alimentación. Por ejemplo, los estudiantes que cambian su rutina por vacaciones suelen desayunar más tarde. Además, acostarse a altas horas de la noche y pasar días o fines de semana en la playa modifica el horario de las comidas.

Si bien estos cambios son esperables, lo ideal es no dejar de comer ninguna de las comidas principales, pues podría ocasionar alteraciones metabólicas y cambios inesperados en el peso.

En todo caso, se puede correr un poco los horarios. Por ejemplo, si uno normalmente almuerza a la 1 p.m., no recomiendo correr la hora de almuerzo en el verano a las 5 p.m. En todo caso, tratar de no hacerlo después de las 3:00 pm. Que quede claro: todos los días de verano no son domingo.

Finalmente, el calor provoca beber más líquido. ¡Nada mejor que el agua y que viva el verano!