PRAGA.- Al final no ganó ni Mourinho ni Guardiola, ganó el que se dio un tiempo para ver el partidazo. Bayern Munich y Chelsea igualaron 2-2 en tiempo reglamentario pero los bávaros se impusieron 5-4 en la tanda de penales. Y así los alemanes y Claudio Pizarro levantaron ayer la Supercopa de Europa.

Aunque claro, al principio fue Mourinho contra Guardiola. La fuerza y el contragolpe del Chelsea ante un desordenado Bayern. A los 8' Hazard se paseó en la volante y se la jugó a Schurrle que centró para el 'Niño' Torres. Derechazo y a cobrar. Ventaja con esa maestría del contraataque que 'Pep' había elogiado en 'Mou'.

Pero al rescate de Guardiola acudió Ribéry, quien exigió a un enorme Peter Cech (21' y 28'). Cahill salvó a los 37' un disparo de Müller. Bayern necesitaba a Robben pero el holandés estuvo errático.

EMOCIONES SIN FINDos minutos del complemento. Eso tardó Ribéry en empatar con un derechazo. 'Mou' no movió su equipo, confió en tener otra chance aunque no esperó que Oscar fallara a los 63'. Hazard (68') y David Luiz (84') chocaron contra Neuer e Ivanovic la mandó al poste. Ramires vio la roja a los 85' y así llegó el alargue.

Con diez se pensó que Chelsea perdía. Todos menos Hazard que a los 92' dejó como postes a Boateng y Lahm para desnivelar. Cech salvó su arco ante Shaqiri (99'), Mandzukic (107'), Gotze (114') y Ribéry (117'). Era vibrante, era apasionante, era fútbol. Y el fútbol no quiso irse porque a los 121' Javi Martínez empató.

Ya desde los doce pasos Alaba, Kroos, Lahm, Ribéry y Shaqiri marcaron para Bayern. David Luiz, Oscar, Lampard y Cole lo hicieron para Chelsea. Lukaku falló el suyo. Adiós emoción, bienvenida la calma que encontró cuerpos agitados. ¿Faltó algo? Sí, un abrazo entre 'Mou' y 'Pep' porque su batalla fue un espectáculo. ¿Un abrazo? No, verdad, ya era pedir demasiado luego de tanto.