notitle
notitle

Enrique Castillo,Opina.21ecastillo@peru21.com

El presidente dirige la política exterior, pero lo hace en representación de los peruanos, por lo que es menester que se nos informe si el Gobierno se ha hecho respetar y hará respetar lo esbozado tímidamente en la declaración de Unasur firmada en Lima, o es que, ante la impertinente reacción de Maduro, ha bajado la cabeza y va a retroceder.

Y no se trata de injerencia en los asuntos internos de otros países.

Si así fuera, ¿por qué Maduro no reclamó al saber de la reunión de Unasur en Lima, y, al contrario, se vino feliz a recibir la "bendición" de sus pares?, ¿cuándo se le acompaña y felicita no es injerencia, pero cuando se le reclama si lo es?

Humala ha realizado muchos viajes al exterior, pero ha tenido muy pocos aciertos en lo que a política exterior se refiere. El más importante ha sido el no alterar la conformación ni el trabajo del equipo que nos defiende ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. El resto han sido acciones o decisiones muy cuestionadas o equivocadas, como la que ahora nos enfrenta a Ecuador.

Debemos aspirar a tener muy buenas relaciones con todas las naciones, y muy especialmente con las latinoamericanas y con aquellas que albergan a muchos connacionales o tienen una real importancia en nuestra visión geopolítica.

Pero también debemos saber manejar nuestras relaciones con todos los gobiernos de turno –de cualquier signo–, de manera tal que no nos obliguen –sea cual sea la razón– a postergar o renunciar a principios y valores democráticos, lo que siempre afectará, tarde o temprano, nuestros intereses.