Salvador del Solar dijo estar "absolutamente concentrado" en los objetivos del Gobierno y aseveró que impulsará las reformas "indispensables" que el país necesita. (Foto: Andina / Video: América TV)
Salvador del Solar dijo estar "absolutamente concentrado" en los objetivos del Gobierno y aseveró que impulsará las reformas "indispensables" que el país necesita. (Foto: Andina / Video: América TV)

Del Solar llega a la PCM para renovar el rostro del Ejecutivo, que viene cediendo terreno en las encuestas (su único capital político). Así, considerando que la agenda anticorrupción está medianamente encauzada, se hace notar la necesidad de implementar las reformas que necesita el país, peso que recae en los hombros del nuevo premier.

Es vital identificar las reformas más importantes para el Perú. Por ello, me tomo la libertad de sugerirle al flamante primer ministro priorizar las que aborden la informalidad, tarea que ha sido rehuida por la larga casta de presidentes que antecedieron a Vizcarra.

Pero, ¿qué es la informalidad? El término “informal” se usa para referirse a empresas y trabajadores que se desempeñan al margen de la ley y de la economía moderna (Loayza, 2016). Esta existe porque ofrece ventajas que pueden aprovecharse en economías poco competitivas, que normalmente tienen una sobrecarga regulatoria y tributaria (Ej. Perú). Así, la informalidad afecta a dos grupos. Por un lado, las empresas informales enfrentan costos ligados a la carencia de servicios públicos y protección jurídica del Estado (Ej. celebrar contratos), lo que les impide crecer. Por otro, los trabajadores informales se desempeñan en condiciones precarias, sin beneficios sociales. Hoy, el 70% de nuestra economía es informal.

Norman Loayza, economista peruano del Banco Mundial, recomienda cinco acciones para avanzar hacia la formalidad: (i) flexibilizar el mercado laboral, (ii) reformar la seguridad social, (iii) aumentar la productividad laboral, (iv) mejorar las regulaciones y el sistema de justicia y (v) simplificar el sistema tributario. ¡Menuda tarea! Con suerte y mucho esfuerzo, Salvador y su equipo podrán salvarnos de la informalidad.