(Violeta Ayasta/GEC)
(Violeta Ayasta/GEC)

-Si me preguntan quién supera en ineptitud en este gabinete al ministro de Salud y a la ministra de Trabajo (y vaya que es difícil), le respondería sin dudarlo que la ministra Rocío Barrios de Produce (Industria, Mype, Pesca y Acuicultura). Esa tremenda contracción que se está dando en la manufacturera, el comercio interno y el empleo formal es directamente una responsabilidad de esa ministra, que nunca ideó fórmulas para facilitar el regreso de la producción. Felizmente que la calichina del MEF ha estado en el gabinete, porque si no, la producción habría caído más. A ver si Vizcarra pone allí a alguien ejecutivo (tipo Carlos Neuhaus) y evitamos que nuestro PBI se evapore.

-Una de las mayores responsables de esta pandemia ha sido la OMS, una burocracia internacional dorada que no sirvió para nada. Su desempeño ha sido pésimo: minusvaloraron la plaga que se venía, dieron tarde la alerta de pandemia, desestimaron las máscaras, afirmaron que los asintomáticos no contagiaban, etc. ¡Ni Huerta!

-Según Efraín Gonzales de Olarte, los pendejos no existían en el Perú antes de finales de los 80… Y también el Estado funcionaba bien. Es por culpa del “neoliberalismo” que aparecieron los pendejos –alguien hasta escribió que “Richard Swing fue una creación del fujimorismo”– y el Estado se volvió inepto. ¡Alucino con como se pueden soltar tantos disparates! Pendejos hubo toda la vida y el Estado fue un desastre siempre. Más bien, el único momento en que la salud y la educación pública mejor funcionaron fue bajo la “neoliberal” dictadura de Odría, joda o no esa verdad. El Estado se volvió particularmente desastroso desde Velasco, cuando creció exponencialmente. Y el personaje de “Pepe el vivo” es todavía más viejo que Efraín. La frase “República peruana, donde cada uno hace lo que le da la gana” la acuñó Ricardo Palma hace ya muchas lunas, estimado Efraín.