DE MALAS. Titular de Justicia tuvo percance en Trujillo. (USI)
DE MALAS. Titular de Justicia tuvo percance en Trujillo. (USI)

El pasado 4 de enero, la ministra de Justicia, Eda Rivas, y el jefe del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), José Pérez Guadalupe, hicieron el papelón de su vida en Trujillo.

Junto con el ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, viajaron para inaugurar la instalación de un lote de bloqueadores de señal de celulares en el penal de máxima seguridad El Milagro, pero estos no estaban instalados.

En vista de esta descoordinación, que implicó un gasto innecesario al Estado, la invitaron a inaugurar unos talleres de manualidades donde tuvo un incidente: al romper una botella de champaña, se mojó el rostro y la ropa.

La expectativa en Trujillo era grande y la prensa que acompañaba la comitiva de Lima esperaba que mostraran los aparatos, pero esto nunca sucedió.

Al final, cuando el tour en el penal ya había terminado y los medios de comunicación no habían visto los bloqueadores y le preguntaron por el tema, la ministra Rivas respondió escuetamente que había un problema "en la Aduana" y que la inauguración se haría en los próximos días.

La situación sorprendió a todos los asistentes, pues el anuncio de la inauguración se hizo el 26 de diciembre del año pasado.

Es más, el premier Juan Jiménez también lo había anunciado tres meses antes del papelón, exactamente el 20 de setiembre, y también en Trujillo, durante una visita al mismo penal para trasladar a 100 policías de la Dinoes. "Es importante porque permitirá que podamos bloquear comunicaciones indebidas y así evitaremos extorsiones, una modalidad delictiva en Trujillo", dijo entonces.