Lo ridículo

“Aunque cualquier ocasión es buena para ir contra nuestro monstruo de las mil cabezas, el mal encarnado, la temible ‘China’ Fujimori”.

Martín Vizcarra

El presidente Martín Vizcarra dijo que la segunda reunión con Keiko Fujimori fue a fines de junio. (Foto: USI)

El presidente Martín Vizcarra dijo que la segunda reunión con Keiko Fujimori fue a fines de junio. (Foto: USI)

Mariella Balbi
Mariella Balbi

Cuando el presidente de EE.UU. se reúne en privado con el folclórico pero peligroso Kim Jong-un, el mundo no se cae. Probablemente los mandatarios de Francia y Alemania también lo hagan y los políticos del planeta tengan ‘reus’ a troche y moche.

Vivimos un profundo ataque de histeria porque el presidente Vizcarra y Keiko Fujimori se encontraron en dos ocasiones. Escuchamos a los ‘pepekausas’ rasgarse las vestiduras: “me llamó a informarme recién”, “fue un error”, “todavía no converso con él para saber quién tuvo la iniciativa”. Se gastan ríos de tinta, saliva y pixeles para llegar a la verdad profundísima: ¿quién pidió la ‘reu’?

 Nuestros ‘Cholo Holmes’ no llegarán a la entraña de lo realmente ocurrido. Aunque cualquier ocasión es buena para ir contra nuestro monstruo de las mil cabezas, el mal encarnado, la temible ‘China’ Fujimori. “La ‘China’ quiere dar un golpe”, cosa ilógica, bastante tonta, pero lo escuchamos.

El asesor argentino del presidente, de pocos laureles, pero querido por el mandatario, nos ha puesto en un escenario de guerra electoral. Su objetivo es claro: generar el odio a la ‘China’ para sabe Dios qué propósito y con qué aliado. El mandatario declara en Tacna la heroica: “No me van a doblegar… sabía que esto venía”. Esperemos que no sea un mareo de tierra.

Lo cierto es que sus proyectos de reforma fueron calificados de malazos por tirios y troyanos. También que mintió al negar las reuniones con la ‘China’ malvada que quiere atacarlo y que ¡baja a 11% de aprobación, damas y caballeros! Vizcarra tiene total derecho a callar lo que desee, salvo que sea algo deshonesto. En ninguna parte existe el desnudo político. Le exigen responder por qué calló. Porque le dio la gana, pues. No consideró conveniente comunicarlo.

El fiscal de la Nación y Vizcarra están en la misma situación, omitieron una reunión, ¿y? Siendo el presidente una buena persona, nos debe explicaciones. El fiscal Sánchez archivó provisionalmente su participación en la firma de la adenda de Kuntur Wasi. No se entiende bien por qué, él era ministro y, por tanto, responsable.

Tiene denuncias por el proyecto Pastoruri y en redes circula un documento de la SBS que indica la cancelación de una deuda fuerte mientras estuvo en el gobierno. Además, no se desligó de su empresa y es mencionado cuatro veces en los audios. Vemos al ex ministro de Transportes que quiso comprar conciencias decir que es inocente. Entre tanto, la reconstrucción está pasmada, la anemia florece, el frío mata. Pobre Perú, se fagocita.

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