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Economista y asesor financiero

Hace unos meses, un periodista de un canal de televisión especializado, no recuerdo si CNBC o Bloomberg, mostraba su extrañeza por la caída del precio del petróleo de más de 100 dólares el barril a menos de 50 argumentando que "ni la demanda había caído 50% ni la oferta había subido 50%". Perla cultivada entre las abundantes majaderías que cosecha el periodismo económico.

Hoy se consumen 90 millones de barriles de petróleo; los países de la OCDE una mitad y los emergentes la otra. El consumo en los primeros lleva años estancado, y en los emergentes crece al 2%; de manera que el consumo mundial crece a una tasa del 1% anual. En años de crecimiento vigoroso, la demanda aumenta un poco más y, en años de bajo crecimiento, un poco menos.

Si la oferta de petróleo fuera competitiva, el precio del barril estaría hoy entre 20 y 30 dólares. A ese precio, los productores obtendrían una rentabilidad de corto plazo suficiente sobre el costo marginal de extracción , ya que , para los principales productores, dicho costo de producción es mucho menor : 6 dólares en los países del Golfo, 9 en Rusia, 12 en China y 15 en Estados Unidos.*

Sin embargo, el mercado no es competitivo por la acción de la OPEP, el sindicato que reúne a casi todos los países productores de menor costo de producción. La OPEP abastece 33 millones de los 90 millones de barriles, aunque podría producir varios más. No lo hace para que el precio de mercado del barril sea mucho mayor a los 30 dólares y así generar rentas monopólicas. Arabia Saudita es el líder de la OPEP, con una producción de 12 millones de barriles.

Desde la crisis del 2008, el ritmo de crecimiento de la demanda de petróleo amainó por las peores perspectivas del crecimiento mundial. Para mantener el precio a 100 dólares se hubiera requerido un recorte en la producción. Una reducción de millón y medio de barriles diarios hubiera sido suficiente. Solo la OPEP es capaz de realizar dicho recorte, porque, si lo hace cualquier otro país productor –por ejemplo, Rusia–, la OPEP tiene capacidad para neutralizar la acción sacando al mercado un tanto igual. El caso es que Arabia Saudita, quien manda en la OPEP, no quiso esta vez retirar del mercado ese millón y medio de barriles, y eso precipitó la caída del precio de 100 a 50 dólares. Los objetivos que persiguen los sauditas con la política de precio bajo son ¨castigar¨ a los advenedizos productores de alto costo de "shale –oil" y recuperar la cuota de mercado que han perdido en Asia.

¿Puede un exceso de oferta de solo millón y medio de barriles diarios, un mero 1.7% del total diario, propiciar una caída del precio del 50%? Así es, la demanda de petróleo es muy poco sensible (muy inelástica) a los cambios de precio; para absorber cada 1% de exceso de oferta se requiere una caída porcentual del precio 30 veces mayor.

  • Me refiero al mero costo de extracción o costo marginal , excluyendo los costos incurridos en las inversiones de exploración y desarrollo de los pozo ya que éstos a corto plazo son costos hundidos. Obviamente, a largo plazo y a futuro hay que tenerlos en cuenta, por lo que el rango de precio sostenible a largo plazo en un mercado competitivo estaría no entre 20 y 30 dólares sino que probablemente entre 50 y 60 dólares.