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"Hecha la ley, hecha la trampa" dice el refranero popular para explicar esa tan instintiva conducta humana que consiste en pensar en la forma de eludir una nueva norma en el momento preciso en que se crea. Para muchas empresas dicha conducta es pieza clave para la supervivencia en las sociedades sobre-reguladas en las que vivimos y mucho más en las menos desarrolladas en que autoridades y parlamentos legislan por doquier, sin evaluar ni las consecuencias no anticipadas de las leyes ni la consistencia entre las distintas normas. El resultado es la generalización del incumplimiento. Las empresas grandes se apañan para aparentar que cumplen. La mayoría del resto recurren a la informalidad. El resultado es que casi nadie cumple convirtiendo nuestras sociedades en colectivos "de facto" más que "de jure." La universalidad en la aplicación de la ley es característica de las sociedades avanzadas: menos leyes, mejor pensadas y de cumplimiento más estricto.

Pero la sobre-regulación también es el tonto útil para justificar conductas manifiestamente inmorales de algunos, como pagar coimas para conseguir contratos y falsear los estados financieros .La empresa de auditoria Ernst and Young, que vive de asesorar a las empresas y por tanto fuera de sospecha ideológica, viene realizando desde hace años informes anuales sobre fraude y corrupción en los negocios. Sus hallazgos se basan en encuestas que realizan entre ejecutivos y empleados clave de una muestra de empresas. Acaba de publicar el informe del 2015 que cubre una muestra de 3,800 encuestados en treinta y ocho países, la mayoría europeos

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Los resultados son escalofriantes . A la pregunta de si los sobornos y corruptelas son prácticas generalizas en los negocios en su país , responden que si el 87% en Eslovenia , 82% en Portugal, 67% en Italia, 42% en Austria , 27% en Reino Unido y 26% en Alemania. Solo se salvan los países nórdicos con menos del 10%. Pero eso no es todo, 21% han oído hablar de coimas o fraude en la propia empresa en que trabajan y 37% dicen que en su país las empresas falsean las estados financieros.

Contrariamente a lo que mucha gente cree, los casos de corrupción que salen a la luz pública son solo la excepción, muchos menos que la punta del iceberg, y eso que es facilísimo probarlo para cualquier parte interesada si se le permitiera realizar una auditoria con un auditor mínimamente avezado. Y no crea usted que las coimas son característica del capitalismo ; en las sociedades socialistas nada se asignaba mediante mercado y precio , sino casi todo por tráfico de influencias y coimas.