Para entender el comportamiento trumpista (AP Photo/Alex Brandon, File).
Para entender el comportamiento trumpista (AP Photo/Alex Brandon, File).

Por: Ricardo de la Piedra Casinelli*

En el ojo de la tormenta por incitar los acontecimientos violentos en el Capitolio, veremos dos aspectos de la estrategia política del presidente de EE.UU. Donald Trump así como algunos rasgos de su personalidad.

La mentira como verdad: Donald Trump replicó la táctica “miente, miente, que algo queda” de Joseph Goebbels, (una mentira repetida mil veces se convierte en realidad): (1) repitió incesantemente la existencia de un gigantesco fraude electoral para “robarle” la elección y (2) advirtió insistentemente que rechazaría los resultados electorales si estos le fueran adversos. Ergo, su derrota en las ánforas confirmó a sus partidarios que el robo advertido se había realizado, lo cual implicaba su victoria electoral. Es lo que se conoce como un sesgo de confirmación.

La emoción sobre la razón: Atizando el análogo ira/temor contra sus enemigos demócratas, izquierdistas y minorías (hizo primar la emoción y racionalización sobre la sensatez y el raciocinio) lanzó a sus huestes sobre el Capitolio para impedir la certificación, ergo, la consumación del fraude que les birlaría el país. No interesaba el costo: seis muertes y un arañazo a la democracia estadounidense.

Su personalidad: ¿Por qué quiso perpetuarse en el poder? ¿Por qué incitó a una turba a tomar por asalto el Congreso y no optó por la resistencia pacífica de Ghandi? Quizás la explicación autorizada provenga de su sobrina carnal Mary Trump (psicóloga clínica) a través de sus declaraciones, entrevistas y su reciente libro Siempre demasiado y nunca suficiente. Lo describe como un personaje ambicioso, mentiroso, intimidante e inseguro, que compensa sus miedos siendo agresivo, temerario, arrogante y acosador. Un narcisista, que preferiría destruir el país antes que perder una elección.

¿Confundió realidad con fantasía?: Pareciera que se ha inspirado en el personaje Francis Underwood de la serie de Netflix House of Cards. El “presidente” Underwood sabotea la elección que iba a perder con el fin de que dos gobernadores no certifiquen los resultados de sus respectivos estados con el objeto que sea el Congreso quien lo elija. Como sus posibilidades en el Congreso resultaron nulas, hace abortar su maniobra y logra que haya nuevas elecciones en ambos estados; las cuales gana desenmascarando la personalidad de su rival. Cabe resaltar que Underwood fungía de demócrata y tramposo. ¿Tomó la idea de allí?

Aún no termina: La polarización existente implica la amenaza de disturbios violentos. La pacificación del país debe ser prioritaria para Joseph Biden.

*Comunicólogo