(Hernán Soto)
(Hernán Soto)

LeBron James enaltece las tres palabras que forman el mayor premio de la NBA. Lebron es, una vez más, MVP. Porque es Magia, porque tiene Velocidad, porque posee Poder. James lideró a Miami al mejor balance de la temporada y a la mejor marca de la historia de la franquicia (66-16), que incluyó una racha de 27 triunfos seguidos. En todo el torneo, 'King' jugó con aires de leyenda, los mismos que impone con su cuerpo de pivot (2.03 metros y 113 kilos) y la habilidad de un base. Pura versatilidad. Físico y talento, pero también ambición por mejorar. Por eso, recibió 120 votos de 121 posibles. Un MVP que rozó la unanimidad.

Con los Cavalier, el alero buscaba más el lucimiento personal. Hoy, con los Heat, arma las jugadas y las culmina, juega más en el poste y de espaldas a la canasta. Piensa más en equipo porque sabe que solo así podrá alcanzar los seis anillos del mítico Michael Jordan o los cinco de Kobe Bryant.

Pero su sentido colectivo no ha mermado sus números, al punto que comandó el ranking de eficiencia por sexto año consecutivo. Mejor jugador de noviembre, diciembre, enero, febrero y marzo, 'King' es un tipo tranquilo que construye la casa de sus sueños en Cleveland para sus dos hijos y su pareja. Tendrá bowling, cine, cancha de básquet, casino y peluquería. Y, claro, a una leyenda.

DATOS

- LeBron también fue elegido MVP de la final pasada ante Oklahoma City. Además, lideró el oro olímpico de Estados Unidos en los Juegos de Londres 2012.

- Con 28 años, es el más joven en ganar cuatro MVP. En 2009 y 2010 lo hizo con Cleveland. En 2012 sumó su primer MVP con Miami. Luego ganó el anillo.