Froome ganó con claridad. (EFE)
Froome ganó con claridad. (EFE)

"No se me puede comparar con Lance (Armstrong). Él hizo trampa, yo no". Christopher Froome sabe que, a partir de ahora, tendrá que repetir eso cada vez que arrase a sus rivales como lo hizo en el Tour de Francia, donde se coronó ayer al cabo de 21 etapas.

Hijo de padres británicos, Froome nació en Nairobi (Kenia) y allí comenzó su historia con la bicicleta. Su debut en el Tour fue en 2008, con un discreto puesto 84 en el que tuvo que ver la esquistosomiasis, una enfermedad parasitaria crónica –propia de las zonas tropicales– que había debilitado su sistema sanguíneo. El tratamiento fue exitoso, recuperó su nivel y se ubicó tercero en la Vuelta a España 2011. Ese fue el momento bisagra. En el Tour 2012 escoltó a su paisano Bradley Wiggins, al que superó en la montaña pero respetó según la jerarquía del Sky.

A los 28 años, Froome ha tomado el control. Ni el sorprendente colombiano Nairo Quintana (2°) ni el español Alberto Contador (4°) amenazaron su victoria. "Es un viaje extraordinario: de mi bicicleta de montaña en Kenia a dueño del maillot amarillo (camiseta de los ciclistas). Me faltan las palabras". Como a todos.

SABÍA QUE

- Christopher Froome finalizó con un tiempo total de 83h56'40''.

- El colombiano Nairo Quintana fue segundo a 4'20'' de Froome. Los españoles Joaquín Rodríguez (5'04'') y Alberto Contador (6'27'') fueron tercero y cuarto, respectivamente.