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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

El entusiasmo por su alto nivel de aprobación lo llevó a un exceso de celebración que se le fue de las manos y perdió lo que había ganado.

En realidad, en las últimas semanas Humala se ha equivocado de cabo a rabo. Primero propició abiertamente un apresurado aval de los presidentes sudamericanos al fraude electoral venezolano. Luego intentó comprar la refinería de La Pampilla retornando a un estatismo trasnochado. En ambos casos, la mayoría de los encuestados están en desacuerdo con la posición adoptada por el mandatario.

Además, debería de estar preocupado por su pérdida de credibilidad ya que el 58% no le cree cuando dice que está a favor de la inversión privada. Desconfianza que se va a traducir en la postergación de decisiones de inversión o de gasto, tanto en empresas como entre ciudadanos.

Incluso las expectativas de mejora sobre la economía familiar han caído por quinto mes consecutivo. Por lo que el gobierno debería de actuar con urgencia para levantar, nuevamente, la confianza, para lo cual podría empezar destrabando el enorme número de proyectos de inversión que están embalsados.

Por otro lado, este sondeo de opinión coincide con la publicación de la medición de pobreza la cual continúa descendiendo y otro medio millón de peruanos han logrado dejarla en el último año. Sin embargo, la velocidad de la reducción se está desacelerando, hemos pasado de 5 puntos de caída anual el 2008 a solo 2 en la actualidad. Lo cual debería también preocupar al mandatario y llevarlo a reaccionar tratando de retomar un nivel de crecimiento más alto.

Al final, por más que el Gobierno aumente programas y gasto, la única manera de salir de la pobreza, sin retornar a ella, es con un empleo adecuado y no hay alternativa a la inversión para la generación de trabajo.