Somos represión

Los sectores conservadores aman reprimir. Es la forma de conservar su poder. Reprimir y embrutecer. Mucha bala poca escuela. De ahí todo este rollo sobre la inseguridad. Millones salen y vuelven cada día a sus hogares sin ver, incluso, otra violencia que no sea la que genera la injusticia.

notitle

Redacción PERÚ21
Redacción PERÚ21

Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Es decir, aquello que los medios no llaman violencia: niños mendigando, colas interminables para una cita médica, maestros peor pagados… imposible. Tuberculosis, mucha tuberculosis, con una "clase media" que accedió a esa privilegiada posición acompañada por el miserable bacilo de Koch, universidades privadas que enseñan a vivir fuera de la realidad, etc. Estar mejor, para un enfermo, no es estar sano. Suscriban, sin triunfalismos, el "hermanos hay muchísimo por hacer" de César Vallejo.Entiendan que sin inclusión social cualquier proyecto es ilusión. Admitan que su modelo de sociedad comienza a hacer agua, aunque las acciones suban y las corporaciones sonrían. Dejen de distraer por un rato con Venezuela y miren a Grecia, Portugal, España, Italia, y para lo que viene pongan especial atención, en este orden: Francia, Gran Bretaña y Alemania. Anoten cifras de USA y expliquen, sin eufemismos, por qué un sistema tan efectivo necesita mil bases militares y una preparación cada vez más sofisticada para intervenciones express en cualquier país que los Gringostan considere que saca los pies del plato. Todo lo que están construyendo no es otra cosa que la réplica, tecnológica, y publicitariamente asombrosa, de un frágil castillo de naipes. Sin utópicas pretensiones de igualdad, sería sabio y prudente admitir que de seguir así llegarán al límite más allá del cual, quieran o no, la violencia será mucho más grave que aquello que hoy publicitan como inseguridad.

Ir a portada