“El propósito de una reforma previsional es mejorar el sistema para asegurar que todas las personas que lleguen a la edad de jubilación puedan contar con una pensión que reduzca su riesgo de caer en pobreza”.  | Foto: Cortesía ONP
“El propósito de una reforma previsional es mejorar el sistema para asegurar que todas las personas que lleguen a la edad de jubilación puedan contar con una pensión que reduzca su riesgo de caer en pobreza”. | Foto: Cortesía ONP

Lo que viene ocurriendo en el caso de los fondos de pensión es de Perogrullo. Por un lado, se ha creado en el Congreso una Comisión de Reforma Previsional que tiene el mandato de presentar una propuesta de ley para corregir problemas existentes en nuestros sistemas de pensiones y, por otro, hay una carrera en el Congreso para devolver recursos, tanto de la ONP (que no los tiene) como de los fondos de las AFP, a sus respectivos afiliados sin tomar en consideración que esas devoluciones harán mucho más difícil aprobar una reforma que sea financieramente sostenible como obliga la Constitución.

Si los objetivos de la reforma son, como siempre se ha mencionado, tener un sistema de pensiones unificado con una mayor cobertura que otorgue mayores pensiones y garantizar una pensión mínima a todos los que aportaron un mínimo de años; esto implica que las personas tienen que ahorrar más y durante un número mínimo de años. Ninguno de estos dos objetivos es alcanzable si permitimos que los afiliados a las AFP retiren sus fondos o que inconstitucionalmente se devuelva los aportes hechos a la ONP, ya que a la hora de jubilarse tendrían muy pocos meses de aporte porque habría que eliminar aquellos aportes que habían hecho originalmente y que han retirado anticipadamente, afectando también su acceso a una pensión mínima.

Como dicen los americanos, no puedes quedarte con tu torta y al mismo tiempo comértela. Los retiros de aportes harían que los fondos acumulados en la jubilación sean muy bajos y si se quisiera establecer una pensión mínima, el costo para el Estado sería prohibitivo, lo que también afectaría a Essalud, que tendría que darles cobertura de salud con contribuciones muy bajas que no alcanzarían para cubrir las prestaciones. Esto impediría lograr los objetivos de la reforma.

Los congresistas que conforman la comisión deberían solicitar a sus colegas que no liberen más fondos hasta tener una idea más clara de la reforma que van a proponer, sus objetivos y costos. El propósito de una reforma previsional es mejorar el sistema para asegurar que todas las personas que lleguen a la edad de jubilación puedan contar con una pensión que reduzca su riesgo de caer en pobreza en esa etapa de su vida, otorgando una pensión vitalicia que sea suficiente y cierta, y que tengan acceso a servicios de salud durante toda esa etapa. La devolución de aportes no lo permitiría, ya que la haría financieramente insostenible y, por lo tanto, inconstitucional.