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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

El miércoles pasado en tapa colocaron una foto de Néstor y Cristina Kirchner con un titular que decía "Kirchnerismo en Jaque". Y un subtítulo que afirmaba que la ex secretaria de Néstor K. revelaba ante juez manejo de dinero negro en efectivo. En su interior, el desarrollo de la noticia era diferente de los titulares. Decía que la secretaria declaró a puerta cerrada. Y el trascendido citado se refería a una declaración de dicha secretaria ante la TV. Manifestó, en esa ocasión, que cuando trabajaba en la Presidencia vio salir a un colaborador de Kirchner con un bolso "supuestamente cargado de dinero". Nunca vio euros, ni dólares, pero ella supone y esa suposición le permite armar a Clarín, defensor de la más sangrienta dictadura que asoló la Argentina, un escándalo con revelaciones anónimas de un piloto que supuestamente veía el traslado de los bolsos y con la declaración de un arquitecto que diseñó la casa de los K y afirmó, con toda naturalidad, que tiene un sótano con una bóveda. El nombre bóveda fue elegido con evidente mala voluntad. Era un espacio protegido para guardar documentos de alguien que fue tres veces gobernador de su provincia y, seguramente, necesitaba preservar correspondencia privada y, si se le antojaba, algunos ahorros que hasta ahora nadie vio. Cuando la justicia argentina se pronuncie, La República podrá hacer la historia que se le antoje de acuerdo a sus compromisos con la SIP, pero este relato con tantos "tendría", "habría" declarantes anónimos, etcétera se parece mucho a la técnica mediática montesinista.