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Adolfo Guevara,Opina.21aguevara@peru21.com

Conocido como equinococosis, es un mal parasitario grave causado por vermes de cestodos. Es provocado por larvas de echinococcus granulosus. Un mamífero –vaca, toro, oveja, carnero o camello– se infecta al comer pasto contaminado con heces que contienen larvas; luego, un perro que cuida el ganado las ingiere y las defeca. Aquí aparece el ser humano que, al jugar con el can, contrae los huevos del parásito (oncosferas), los que atraviesan la barrera intestinal y viajan por la sangre. En 75% de los casos se alojan en el hígado para hacer un quiste hidatídico hepático; en 24% van al pulmón y forman lo mismo en ese órgano; en menos del 1% van a otras partes. El paciente, generalmente, presenta síntomas años después de infestarse. Estos quistes suelen dar molestias al superar los 8 cm de diámetro, dependiendo de su localización; si miden menos de 5 cm, pueden recibir tratamiento médico; si miden más y no dan signos, se les puede observar. Si el paciente refiere molestias, es conveniente una cirugía. Hoy, los quistes hidatídicos hepáticos pueden tratarse por laparoscopia, dependiendo de su ubicación.