(USI)
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Carlos Javier (29) es muy celoso. Está con Graciela (28) desde hace tres años. Casi todas las discusiones que han tenido se han producido por la forma de vestirse de Graciela. A ella le encanta usar prendas sensuales, pero él detesta que otros hombres la miren y la deseen. Las amigas de Graciela dirían que tiene un estilo sexy, ciertamente, pero elegante.

Carlos Javier es machista. No acepta que Graciela se ponga determinados vestidos o que lleve escotes para salir a pasear. Le incomoda ver cómo otros la miran. Ha llegado a decirle, siguiendo el pensamiento de una conocida periodista y conductora televisiva, que todos los piropos malcriados que recibe en la calle son por culpa de ella. Graciela ha estado a punto de terminar varias veces con Carlos Javier. Lo amó desde que lo conoció, pero no soporta sus arranques celosos y, sobre todo, machistas. La última pelea se desató porque Graciela subió unas fotos al Facebook. Ella en bikini, acompañada obviamente por Carlos Javier. Al verse etiquetado en las fotos, explotó en ira. Así que lo primero que hizo fue buscarla y exigirle que borre las más de sesenta fotografías de su viaje.

PUNTO FINALGraciela, sin pensarlo dos veces, terminó con Carlos Javier. Pesó más la insatisfacción que el amor que supuestamente sentían. "¡Eres un cavernícola! ¡Medieval! ¡Talibán!", le gritó. Han pasado seis meses. Carlos Javier se dio cuenta de que tenía una muy baja autoestima.

Además, la educación casi misógina que había recibido en casa agravó el problema. Empezó a acudir a terapia. Ya no quería ser un hombre inseguro y machista. A veces, le manda mensajes a Graciela, pidiéndole perdón y una oportunidad para conversar. Ella no responde. No quiere saber de él.

TENGA EN CUENTA

- Los celos del ser querido no deben ser pasados por alto. Freddy Vásquez, especialista del instituto Honorio Delgado – Hideyo Noguchi, advierte que actitudes así podrían provocar homicidios y suicidios.