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Mónica Delta,Opina.21mdelta@peru21.com

Se constata que ha cambiado la tendencia y ha iniciado un ascenso, aunque aún pueda parecer modesto. Sus intervenciones en los problemas coyunturales del país son casi nulas, pero su presencia en la escena nacional e internacional es grandilocuente y permanente. En el cuadro de popularidad de Nadine se percibe, con claridad, que son los jóvenes de ambos sexos, entre 18 y 24 años, los que más la respaldan. En este segmento llega a 49% su aprobación. El nivel E es su fortín. Teniendo en cuenta que el Perú es un país de jóvenes y que su peso en las votaciones es importante, me cuesta creer que la reelección conyugal no siga siendo una aspiración para el 2016. El presidente Humala está consciente que el carisma y la frescura de su esposa, cofundadora de su partido y la numero 2, según sus palabras, es la única que podría seguirle dando vida a su proyecto político. El 2021 está muy lejos. Su caída inicial comenzó en mayo de este año, y su punto más bajo, 37%, fue en agosto. Hoy está en 42% de respaldo aunque la desaprobación alcanza el 52%. En cuanto a las regiones, su talón de Aquiles es el norte mientras que el apoyo más fuerte lo encuentra en el centro. Nadine tiene la habilidad de verse grácil pero determinada en todo momento. Ha morigerado su actitud voluntariosa por demostrar que ella es la que corta el jamón, pero su propio esposo se encarga de mantenerla vigente en cada uno de los foros donde aparece. Claramente sigue siendo una intención del presidente el vincular a Nadine dentro y fuera del territorio con las cosas buenas. Hábilmente la señora Heredia se separa de todo lo que pudiera oscurecer su "iluminada figura". Me queda claro que pese a lo categórico de su negativa, cuando la pareja se sintió golpeada por la frase "reelección conyugal" acuñada por Alan García, aún está en sus planes y en plena ejecución una candidatura a corto plazo.