HAY QUE LEVANTARSE. El duelo con Paraguay ya es historia. El domingo, el rival será Colombia. (Leonardo Fernández/USI)
HAY QUE LEVANTARSE. El duelo con Paraguay ya es historia. El domingo, el rival será Colombia. (Leonardo Fernández/USI)

José Lara La RosaEnviado especial

MENDOZA.– Aún no recuperamos la identidad. Pero no está perdida entre papeles, sino extraviada en el verde césped. Aún no recuperamos nuestro nombre, ese que todos pronunciaban en la fase de grupos. Todavía no volvemos a tener nuestra identificación y, por ahora, somos fantasmas perdidos en un territorio desconocido. En el hexagonal final, Perú aún no demuestra que es Perú. Uno a uno con Paraguay y el sueño de Turquía es, por ahora, eso: un sueño.

En el Malvinas Argentinas, el probar nuestra nacionalidad nos costó. Paraguay salió a jugar con pierna elevada y dejando la sutileza en Derlis González. El jugador del Benfica casi nos daña a los 13' cuando metió el frentazo y, entre Cartagena y Araujo, debieron hacerse un ovillo para sacar en la línea. Luego, a los 19', la tuvo de zurda, pero Campos se golpeó el pecho y sacó la mano.

Hasta que decidimos presentarnos por un momento. 'Orejas' Flores empezó a tejer peligro, y Benavente, a jugar. Con Yordy Reyna bien marcado por los tres defensores 'guaraníes', teníamos que encontrar la fórmula. Entonces decidimos, solo por un momento, robarle la identidad a Paraguay. Fuimos por arriba a los 27'. Pivotea Flores, ellos que no despejan y Miguel Araujo la coloca de cabeza. Un solo grito, con identidad nacional, para la primera parte.

LO MISMO DE SIEMPRELa segunda mostró a un Paraguay ansioso pero desordenado. Más bien Perú, con el fútbol de Hinostroza, contó con las mejores chances. A los 57', Cartagena no supo meter un buen frentazo y, a los 68', el intento de Bulos se topó con el travesaño. Pero, como tantas veces, casi incontables, el balón detenido nuevamente se metió en nuestro camino. A los 81' hubo un tiro libre y se anticipó de cabeza Junior Alonso para el gol. Paraguay, sin saber cómo, volvía a ser Paraguay.

Perú, ahora que no sabes quién eres, busca urgente en tu interior. Allí, junto a la sangre, el corazón y el alma, está tu nombre. Búscalo antes que te pierdas en el anonimato.