¡ALLÁ VAMOS! Luis Trujillo anotó el gol del triunfo de los íntimos. Alianza se acerca a Garcilaso. (César Fajardo)
¡ALLÁ VAMOS! Luis Trujillo anotó el gol del triunfo de los íntimos. Alianza se acerca a Garcilaso. (César Fajardo)

Carlos Bernuy Florescbernuy@peru21.com

Avancen, hermanos. Tomados de la mano de la fe, con pies firmes que aguanten el peso del cuerpo que cree. Con la camiseta morada que despide el mes religioso y sosteniendo en los hombres la ilusión de un pueblo. La procesión, que suele ir por dentro, Alianza Lima la liberó del corazón. Puso en la cancha más fuerza que fútbol y, en la tribuna, más camisetas que aire. Venció 2-1 al Real Garcilaso. Cree, avanza y sueña.

Y para soñar hay que tener una imagen real. Iba a ser un partido duro, áspero, con pocas chances. Alianza aportó a lo último. Aguirre y Bazán estuvieron a kilómetros del área y, debido a ello, Gonzales Vigil peleó solo con su sudor y sus ganas para batallar ante la zaga formada por Guadalupe y Bogado. Garcilaso mandó a sus dos '9', Montes y Ferreira, pero Ramos no los buscó.

Hasta los 23 minutos no había qué relatar. Salvo pases errados, delanteros aislados o disparos desafortunados. Pero, en ese momento, la primera proyección de Bazán terminó en un centro que Camarino bloqueó con la mano. Penal. La única forma de abrir la cuenta fue la forma preferida de Walter Ibáñez para marcar.

Un tibio remate de Iván Camarino, a los 26', indicaba que la 'Máquina Celeste' no encontraría el camino del empate. Hasta que el mismo Ibáñez decidió darles una mano, mejor dicho, una cabeza. A los 31', el zaguero desvió hacia su propia puerta un centro sin peligro. Alianza sintió el dolor de quien se golpea a sí mismo. Y eso duele más.

UN FINAL DE INFARTOJunior Ponce. Apunte ese nombre, memorice esa figura. El joven volante ingresó por Quinteros y, con él, vino el mapa hacia el tesoro. Le cometieron una falta a los 58' y, un minuto después, Trujillo cobró, pero una mano se interpuso nuevamente. Segundo penal. El mismo 'Talara' desniveló.

Garcilaso quiso ir, mejoró con Ramúa y tuvo suerte de no quedarse con 10 hombres. ¿Por qué? Porque el juez Manuel Garay no expulsó a Guadalupe, quien le tiró una patada criminal al 'Zorrito'. Típico en él. Las chances falladas por Ferreira (80') y Bogado (83'), el aguante de la zaga y todo Matute cerraron el espectáculo.

Avancen, hermanos. Recen si quieren. Aguanten el peso de lo que se viene.