notitle
notitle

Alonso Segura,Al.Mercadoasegura@peru21.com

El argumento para la incorporación de estas nuevas fechas era que se justificaban porque fomentarían el turismo interno. Promperú señala que los ingresos adicionales por este concepto serían cercanos a los US$100 millones por día. Lo cierto es que toda paralización de una actividad económica –así sea solo del sector público– genera una reducción neta en el PBI. Recordemos que hay una serie de trámites que debe realizar el sector privado y que involucran al sector público. Por esto, la paralización es un factor disruptivo que va más allá del propio sector público. La Cámara de Comercio de Lima ha estimado que los feriados nuevos de febrero costarían cerca de US$1,250 millones, cifra razonablemente calculada. Quizás esta sea una buena oportunidad para que el Ejecutivo haga un balance de los costos y beneficios de la decisión, con el fin de ir desmontando la medida. Lo que sí podría tener sentido es la práctica descontinuada de mover a los lunes algunos de los feriados que ya existían.