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Juan José Garrido,La opinión del directordirector@peru21.com

Como en anteriores presentaciones, la entrevista al Presidente Humala (realizada por los periodistas Rosana Cueva y Augusto Álvarez Rodrich en Palacio de Gobierno) dejó una sensación a carencia de ideas, a desconocimiento, a horror frente a las necesarias autocríticas y a que la justicia llegará a sus enemigos, no a sus allegados.

Sin duda, lo más preocupante en el plano político fue la constante evasión ante los cuestionamientos de personajes cercanos a su gobierno; en los casos de Martín Belaunde Lossio, hoy prófugo de la justicia, de César Álvarez y la Sra. Escalante, el mandatario no pudo deslindar con la claridad requerida, escudándose en la presunción de inocencia.

Donde no hubo sorpresa fue en el plano económico: como hemos señalado en anteriores oportunidades, para el gobierno la actual desaceleración se explica por el frente externo. Una pena que ambos periodistas no estuvieran conscientes del error del mandatario: la economía global se encuentra mucho mejor que hace dos años, sin embargo nuestra producción decae. No es el frente externo el problema; que el Presidente siga creyendo ese cuento implica que no debemos esperar cambios en el corto plazo.

Si bien es cierto que ambos periodistas tuvieron por momentos al mandatario bajo el fuego cruzado (natural en estos casos), hubiésemos deseado escuchar respuestas a muchas preguntas que se hicieron y que, tal vez por una adecuada "productora", se quedaron en el aire. Me refiero, sin duda, a los cuestionamientos frente a los casos del Premier y dos ministros por conflictos de interés, preguntas que por una –muy conveniente– pausa publicitaria pasaron al olvido.

De igual manera creemos que se debió dar mayor énfasis al súbito interés palaciego por entregar tres megaobras (Línea 2, Talara y Gasoducto del Sur) que suman cerca de US$11,000 millones y que, hasta la fecha, no se cuenta con la debida información y en las que –al menos dos de ellas– los procesos no han sido tan transparentes como hubiésemos deseado.

Estamos seguros que la productora palaciega nos permitirá, algún día, llevar estas preguntas a Palacio.