OTRO ESCÁNDALO. Volvería a Ética, como sus otros colegas. (Martín Pauca)
OTRO ESCÁNDALO. Volvería a Ética, como sus otros colegas. (Martín Pauca)

Un nuevo manto de escándalo cubre el caso de las donaciones entregadas por el Ministerio de la Mujer a los congresistas oficialistas. Esta vez, el despacho de Ana Jara Velásquez no tuvo reparos en entregarle productos al cuestionado Walter Acha, a pesar de la decisión del Ministerio Público de abrirle investigación preparatoria por delito contra la libertad sexual.

Cuarto poder informó que Acha se sumó al grupo de parlamentarios oficialistas que hicieron proselitismo político en sus regiones con material incautado por Sunat y que les fuera entregado a estos legisladores por el Ministerio de la Mujer.

El propio congresista publicó en su cuenta de Facebook las fotografías de esta entrega, en la que no se observa a ningún alcalde ni autoridad local.

Incluso, en las fotografías se observan los carteles de la población agradeciéndole por los juguetes donados.

Como destaca el programa, estas nuevas evidencias pueden ser materia de una nueva evaluación en la Comisión de Ética para incluir en la investigación a Acha y a la propia ministra Jara.

La semana pasada, la titular de la Mujer fue beneficiada con el blindaje oficialista, que aprovechó la ausencia por motivos de viaje del presidente de la Comisión de Ética, Humberto Lay.

El vicepresidente, el toledista William Monterola, en voto dirimente, excluyó a la ministra de la investigación que se había aprobado para los otros tres congresistas que hicieron proselitismo con estas donaciones: Claudia Coari, Martín Rivas y Tomás Zamudio.

Un detalle que agravaría la situación de la ministra podría ser que se confirme que esta donación se le entregó a Acha en la oportunidad en que había sido suspendido por el Parlamento por abusar sexualmente de su exjefa de prensa.