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José Carlos Reyes,Mis.Finanzasjreyes@peru21.com

Cuando un afiliado a una AFP está próximo a los 65 años y ya tiene la posibilidad de solicitar su jubilación, la primera interrogante será: ¿Qué modalidad de pensión elegir?

Las dos principales alternativas son la renta vitalicia –y sus variantes– o el retiro programado.

El gerente de operaciones de AFP Integra, César Chang, refiere que en el primer caso una compañía de seguros "le compra" al jubilado su fondo, a cambio de garantizarle una pensión constante de por vida.

Mientras que en la segunda opción, la persona mantiene la propiedad del fondo, el cual seguirá siendo administrado por la AFP y ganará rentabilidad. Recibirá una pensión solo hasta que se agote el fondo. El monto se irá actualizando cada año y tendrá una tendencia a la baja, explica.

DIFERENCIA DE PAGOSChang detalla que, en promedio, las pensiones en el sistema de renta vitalicia son un 30% menores a las que el afiliado recibiría vía el retiro programado.

"Ello debido a que la compañía de seguros debe cubrir el riesgo de que la persona viva una mayor cantidad de años, mientras que en el retiro programado es el propio afiliado el que asume ese riesgo", sostiene.

Por esa razón, anota, las personas que acumulan un fondo considerable son las que eligen el retiro programado, pues saben que recibirán una mayor jubilación, sin el riesgo de perder cobertura más adelante.

El analista comenta que el umbral de evaluación sería un fondo de S/.500 mil. "Con ese monto en retiro programado te asegurarías una pensión de S/.2,800, en promedio", apunta Chang.

Si el afiliado tiene un fondo menor, lo mejor sería evaluar una renta vitalicia para que no vaya a perder la cobertura.