Pisando callos

“Pero la Fiscalía, en vez de tocarle la puerta al CNM, a los consejeros o a los jueces evidenciados, decidió intervenir irregularmente la redacción de IDL. ¿Qué clase de justicia es esta?”.

César Hinostroza comenta un caso de violación de una menos. "¿Qué es lo que quieren? ¿Que le bajen la pena o que lo declaren inocente?”, dice. (Perú21)

César Hinostroza comenta un caso de violación de una menos. "¿Qué es lo que quieren? ¿Que le bajen la pena o que lo declaren inocente?”, dice. (Perú21)

César Hinostroza comenta un caso de violación de una menos. "¿Qué es lo que quieren? ¿Que le bajen la pena o que lo declaren inocente?”, dice. (Perú21)

Augusto Rey
Augusto Rey

En 1992, al día siguiente del autogolpe de Alberto Fujimori, Gustavo Gorriti fue secuestrado para que entregue la información que conocía sobre el gobierno de facto. Los agentes que lo abordaron querían su computadora y disco duro. Buscaban controlar lo que él tenía sobre ellos. Esa fue también una muestra de lo que el montesinismo intentó hacer con toda la prensa: silenciarla, comprarla o coaccionarla.

El tiempo pasa, pero los hechos quedan. Veintiséis años más tarde, IDL-Reporteros logra revelar la peor cara del CNM y del sistema de justicia peruano, pero la Fiscalía, en vez de tocarle la puerta al CNM, a los consejeros o a los jueces evidenciados, decidió intervenir irregularmente la redacción de IDL. ¿Qué clase de justicia es esta?

Por eso lo sucedido ayer recuerda lo más feo de nuestra historia reciente y, con una clase política que vive hermanada a la corrupción, el futuro no se ve mejor. Todos los implicados y sus amigos acusan coordinadamente: “¡Chuponeo ilegal!”. Triste. Más si ahora se sabe que los audios provienen de una investigación autorizada por el propio PJ.

Panorama publicó otro audio de Walter Ríos en el que pide “10 verdecitos” como “garantía”, además de los “vinitos” acordados. Pobre diablo. El nuevo audio del juez Hinostroza también deja preguntas. Aun así tenemos políticos que exigen que se investigue a los periodistas y no a los acusados, como si a quienes hubiesen agarrado con las manos en la masa fuesen ellos. ¿O será a la “señora K”, la de la “Fuerza No. 1”, a quien intentan defender?

La libertad de prensa es una pieza esencial para la democracia. De ahí que el sistema de justicia debe asegurar su protección, no su persecución. A quienes debe colocar en el banquillo son a los Ríos, los Hinostroza y a sus compinches.

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