PRISIÓN. Videla en una imagen tomada en el interior de su celda. (Difusión)
PRISIÓN. Videla en una imagen tomada en el interior de su celda. (Difusión)

BUENOS AIRES (Agencias).– Un día después de la muerte en prisión del exdictador argentino Jorge Rafael Videla (1976-1981) salieron a la luz las últimas declaraciones que concedió en vida el año pasado, las cuales ayudan a comprender el perfil del emblema de la página más negra de la historia de Argentina.

En el libro Disposición Final, el periodista Ceferino Reato recoge el testimonio del exgobernante de facto, quien se mostraba como un anciano pacífico, muy lejos de su rictus de guerra y su estampa de general aferrado a la banda presidencial que usurpó a la fuerza con el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.

Cuando el periodista le preguntó cómo cree que la historia lo juzgará, él responde: "No era el dictador típico, modelo (Augusto) Pinochet, por razones orgánicas, dado que el poder supremo estaba dividido en tres. Además, tampoco he sido un militar autoritario".

"Sí fui un dictador en el sentido romano del término, como un remedio transitorio, por un tiempo determinado, para salvar a las instituciones de la República", admitió.

ENTIERRO SECRETODe otro lado, los familiares de Videla mantienen en absoluta reserva cuál será el destino final de sus restos, que aún permanecían en una morgue de Buenos Aires.

Un juez de la localidad bonaerense de Morón dispuso la realización de una autopsia al cadáver, cuyo resultado no ha sido difundido públicamente hasta el momento.

SABÍA QUE

- Las entrevistas concedidas por Videla podrían ser usadas en el juicio que se le seguía por el 'Plan Cóndor', según afirmó un fiscal.

- El exdictador, que gobernó entre 1976 y 1981, falleció de muerte natural en su celda de la prisión bonaerense de Marcos Paz, donde cumplía cadena perpetua.