Richard Arce
Richard Arce

Acéptalo Marine Le Pen, Kylian Mbappe y el equipo de fútbol fuero mucho más, y con la diosa fortuna de por medio, la izquierda ganó las elecciones en la segunda vuelta en Francia; ni Kunde, ni Thuran, ni Dembele. Fue Jean-Luc Mélenchon el del gol del triunfo, porque logró la votación mayoritaria en una elección con la mayor participación del electorado, que se puso de pie frente a la arremetida de la ultraderecha francesa que ya cantaba victoria después de la primera vuelta.

Así lo diría Toño Vargas, si es que estuviera narrando la Eurocopa, pero la ironía calza y es muy práctica para entender qué sucedió en Francia, la tierra de la libertad, la igualdad y la fraternidad, que estaba justamente en peligro con la campaña rutilante que ha tenido el partido de Le Pen, Resseblement National. Con un mensaje nacionalista y antimigrante lograron calar en un sector importante del país, pero se olvidaron que la izquierda que se ha unido en el Nuevo Frente Popular, no será perfecta, pero esa izquierda no es fascista y Francia les dijo no.

El triunfo contundente se ha dado por la unidad entre izquierdas, socialdemócratas y centristas y ha frenado al fascismo, dándonos un mensaje mundial a toda la humanidad: la democracia y la decencia. Se imaginan si en nuestro país nos uniéramos contra las mafias en el poder, la próxima elección daríamos una lección contundente de unidad y defensa de la dignidad de la patria. La tarea está en nuestras manos.

Lo que han hecho los jugadores de Francia es demostrar al mundo que se puede parar al fascismo en seco, simplemente saliendo a votar. Sus discursos valientes y desafiantes ayudaron mucho a esta victoria de la izquierda. Esto podría servir también para Venezuela, donde el régimen dictatorial y antidemocrático de Nicolás Maduro probablemente haga un fraude en las próximas elecciones. Sería lindo ver a Soteldo y a Rondón pronunciarse con firmeza.

Al final, los futbolistas son también ciudadanos y si asumen una postura política, no significa que los vamos a condenar, como sucedió en nuestro país cuando un grupo de seleccionados encabezados por ‘Orejita’ Flores salieron a apoyar a Keiko y mis camaradas los descalificaron. Son posiciones políticas y se respetan y los futbolistas son libres de expresarse como se les venga en gana. Es la esencia de la democracia, la libertad de expresión.