[Opinión] Richard Arce:El gobierno que va de tumbo en tumbo. Foto: GEC
[Opinión] Richard Arce:El gobierno que va de tumbo en tumbo. Foto: GEC

Esta semana ha sido un revés para Perú Libre y el gobierno de Pedro Castillo porque la iniciaron con la expectativa de impulsar su proyecto de ley para modificar la Constitución e incorporar el artículo 207º para convocar a una Asamblea Constituyente, pero este fue archivado sin mayor defensa de sus promotores.

El tiro les salió por la culata. Al final terminó fraccionada la bancada del lápiz perdiendo la mayoría en el Parlamento y posiciones estratégicas para contrarrestar el escenario de una vacancia o acusación constitucional. Encima, ahora se tiene la posibilidad de la delación del delincuente Zamir Villaverde, quien ya está acusando directamente a Castillo por la comisión de varios ilícitos penales.

Todo este escenario se complica con el embalse de los conflictos sociales, sobre todo en Las Bambas, donde hemos sido testigos de la negligencia de Aníbal Torres, quien convocó a una mesa de diálogo en Pumamarca pero brilló por su ausencia, lo que provocó mayor indignación de las comunidades.

Paradójicamente, el presidente Castillo estuvo en Apurímac a la misma hora, y prefirió inaugurar el inicio de un proyecto de riego en Andahuaylas –que está al otro extremo de Cotabambas– antes de priorizar la atención de un problema determinante para el futuro del país e inclusive de su propio gobierno.

Sin embargo, el mayor revés ha sido la elección de los nuevos magistrados del Tribunal Constitucional, de corte conservador y varios de ellos con posiciones de derecha extrema que van a archivar cualquier iniciativa que promueva una Asamblea Constituyente. Además, continuarán con la desestabilización de la Sunedu y las políticas públicas de educación sexual como eje para prevenir la violencia contra las mujeres, embarazos adolescentes y los índices de violaciones sexuales que son una vergüenza como sociedad.

En definitiva, Castillo está en un escenario cuesta arriba y jugando los descuentos de su gobierno porque, al parecer, también lo abandonó la buena fortuna.