Presidente Pedro Castillo dio un mensaje desde Huancavelica. Foto: PRESIDENCIA
Presidente Pedro Castillo dio un mensaje desde Huancavelica. Foto: PRESIDENCIA

En lugar de al país a través de conferencias de prensa y/o entrevistas, para aclarar las enormes dudas que en estos momentos genera su gobierno sobre temas de interés nacional, como el tratamiento a las inversiones, la educación o la pandemia, el presidente se limitó a retomar su costumbre de acudir a plazas públicas del interior del país para confrontar y atacar a la prensa y al Congreso.

Quién sabe si semejante intemperancia fue apurada sobre todo por los primeros hallazgos de la Fiscalía en su intervención a la oficina de su secretario , que, de momento, ya registra 20 mil dólares en efectivo escondidos en un baño de Palacio.

En el caso de los medios, los acusó de “tergiversar la realidad” por reportar, por ejemplo, las pifias y los clamores de vacancia que se dejaron oír en Arequipa ante la provocación de su portátil, que propagandizaba lo contrario, es decir, el cierre del Congreso. La prensa, señor presidente, es solo la mensajera de los hechos, de declaraciones, de contradicciones o de decisiones de gobierno tan dudosas como la sucesión de malos nombramientos –suyas o de sus ministros– en jefaturas estratégicas de la administración pública.

Y si tiene el cuajo de ir más allá y amenazar a los medios independientes, aquellos que no se casan con los poderes de turno (“no me voy a permitir darles un centavo a aquellos que tergiversan la realidad, a aquellos que no quieren ver el pueblo, aquellos que quieren hacer creer otra cosa”), como si su funcionamiento libre y competitivo dependiera de los “centavos” del Estado, pues que le avisen sus asesores que está apuntando a un blanco equivocado.

El golpe que pretende dar, por si acaso, no será a esos medios que informan con valentía y objetividad, que deben su credibilidad a sus lectores, sino al pueblo, que continúa viéndose impedido de escuchar las explicaciones de las autoridades a tanto desgobierno en apenas 100 días.

Las pechadas efectistas al Congreso, por su parte, solo nos hacen recordar al tristemente célebre Martín Vizcarra y su interés de desprestigiarlo ante la ciudadanía. Y el capítulo final de esa historia, señor presidente, lo conocemos de sobra.

VIDEO RECOMENDADO

Arequipeños rechazan presencia de Pedro Castillo y piden vacancia
El presidente Pedro Castillo tuvo que dejar raudo el restaurante donde había almorzado pues los gritos de protesta se intensificaron.