Pasiones y detenciones

“Hay una lección del karma hinduista que cobra sentido en estos días: ‘Cuando un pájaro está vivo, se come a las hormigas; cuando el pájaro está muerto, las hormigas se lo comen a él’”.

Keiko Fujimori en Sala Penal Nacional

Keiko Fujimori fue a la Sala Penal con el fin de iniciar su audiencia de control de identidad. (Poder Judicial)

Keiko Fujimori fue a la Sala Penal con el fin de iniciar su audiencia de control de identidad. (Poder Judicial)

Augusto Rey
Augusto Rey

Por el caso Humala-Heredia, el juez Carhuancho fue celebrado como ídolo por el mismo sector que hoy lo tilda de “cómplice de la persecución antifujimorista”. Los que en esa oportunidad lo catalogaron de caballito de batalla de las fuerzas oscuras ahora lo celebran. ¿Para mis amigos todo, para mis enemigos la ley?

El caso cocteles es distinto al caso de los Humala-Heredia, como también lo son el del tren eléctrico, PPK, el de la revocatoria, los del Callao, el Club de la Construcción y varios otros más. Cada uno de estos casos emblemáticos tiene sus propias particularidades, pero eso no quita lo absurdo que se ven los políticos y líderes de opinión que van desaprobando y aprobando la actuación judicial dependiendo de si la decisión del momento afecta a uno u otro lado del espectro político, sin considerar los argumentos legales de fondo. Olvidan que los matices importan y que la judicialización encarnizada de la política es un juego en el que no solo los corruptos pierden.

El fujimorismo es la organización que más daño le ha hecho el Perú desde el poder, pero lo que pienso sobre ellos no me impide discrepar de quienes usualmente estoy de acuerdo. Una detención debe ser el último recurso. El principio es defenderse en libertad y, en todo caso, se deben tomar otras medidas posibles para que no haya obstrucción de una investigación. La idea es sancionar delincuentes, no victimizar a todos en el proceso. Por eso, a pesar de las diferencias entre uno y otro caso, como en la prisión preventiva Humala-Heredia, por lo que se sabe públicamente, lo de ayer tiene matices de desproporcionalidad.

Hay una lección del karma hinduista que cobra sentido en estos días: “Cuando un pájaro está vivo, se come a las hormigas; cuando el pájaro está muerto, las hormigas se lo comen a él”. Tomen nota.

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