UN DÍA NORMAL. Unidades de transporte salieron a trabajar e incluso hubo congestión vehicular. (Luis Gonzales)
UN DÍA NORMAL. Unidades de transporte salieron a trabajar e incluso hubo congestión vehicular. (Luis Gonzales)

A diferencia de anteriores medidas de protesta, el paro que acató ayer un reducido número de transportistas pasó desapercibido en Lima. Desde las primeras horas del día, los ciudadanos pudieron movilizarse sin mayor dificultad pues la mayoría de unidades salió a trabajar.

Es más, ante la poca convocatoria, el dirigente Julio Rau Rau –quien había encabezado la medida de fuerza– tuvo que cancelar un mitin y una marcha de protesta hacia el Congreso de la República.

Según María Jara, gerente de Transporte Urbano de Lima, la paralización "fue un fracaso".

Refirió que esto demuestra que los transportistas formales y la población "quieren una reforma en el sector". Por eso, destacó que el proceso de licitación de cinco corredores viales continúa y su adjudicación se daría en diciembre próximo.

"El que no quiera participar simplemente quedará fuera y podrá 'chatarrear' sus vehículos", dijo.

REFORMA SEGUIRÁLa paralización fue monitoreada desde temprano por la alcaldesa Susana Villarán, quien en todo momento cuestionó la manifestación.

"Este sector de transportistas que para no quiere orden en la ciudad y, por el contrario, quiere más muertes en las pistas. Pero se equivocan, la reforma seguirá", señaló.

En tanto, el general Luis Praeli, jefe de la Sétima Región, reportó cinco detenidos por pequeños episodios de violencia en Huachipa, donde se intentó bloquear vías.

DATO

- Cinco mil policías estuvieron a cargo de la seguridad de los pasajeros durante el paro. Los efectivos estuvieron apostados en los paraderos importantes como los ubicados en la Vía de Evitamiento.