Beto Ortiz

Beto Ortiz

Pandemonio

La odisea de mi tía Judy

La tía Judy entró en aquel minimarket del grifo Repsol como si entrara el colosal Wong de La Planicie. O mejor dicho: como si fuera una niña entrando a Disney World.

Viejo es el mar

Este jueves cumplo 51 años. Cincuenta y uno. Lo leo y no lo creo.

Dime lo que quiero oír

34 años han pasado desde el verano en que te enamoraste de ella. Ahora, a diez mil kilómetros de casa, van a encontrarse por última vez.

El pajarito moral

Antaño paraíso de la expresión libérrima y risueña, el Twitter se ha convertido en un cadalso para el linchamiento público.

Aquí no pasa nada

Con cada nuevo horror que muestran las noticias, el país entero se enciende y se enfurece. Pero la indignación se nos pasa mañana.

El tío Vitacose

Crecí en medio de tantos medicamentos que el botiquín de mi casa era un ropero. Un armario de pared a pared repleto de remedios para todos los males del cuerpo y del espíritu.

Un señor de aquellos

Mi tío Lucho era un caballero antiguo, un señor distinguido de aquellos que siempre parecen recién afeitados con brocha, espuma y loción Old Spice.

La noticia es inútil

“Olvida que ella misma es una invasora, una migrante aculturada, una perucha refugiada hace cinco años en Illinois”.