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En el País de las Maravillas

“En el Perú de estos días estamos cayendo en cámara lenta. Los grandes proyectos mineros se paralizan por presión comunal”.

Las Bambas

Abogado de MMG Las Bambas indica que en total presentaron 45 denuncias contra comuneros (Difusión)

En el País de las Maravillas. (Difusión)

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César Luna Victoria
César Luna Victoria

Las caídas que duran permiten dos cosas. Una es darse cuenta de lo que pasa, la otra es pensar. La de Alicia, por ejemplo, que por perseguir al apurado conejo blanco con chaleco y reloj, cayó en un pozo enorme. Lewis Caroll lo dijo así: “O el pozo era muy profundo o caía muy lentamente, porque tuvo tiempo suficiente para entender que caía y para preguntarse qué pasaría después”. No le pasa nada. El fondo del pozo era un país de fantasía. Alicia resuelve sus problemas haciéndose más pequeña o más grande, como Gulliver. Al final, la Reina de Corazones quiere acusar a la Sota de Corazones de haber robado unas tortas, a pesar de que el conejo blanco ha probado que no hubo robo y que las tortas han aparecido. Como Alicia protesta por la injusticia, la Reina de Corazones la quiere matar. En el clímax, Alicia despierta.

En el Perú de estos días estamos cayendo en cámara lenta. Los grandes proyectos mineros se paralizan por presión comunal. Hace años que Conga no va, ahora le toca a Las Bambas y mañana será Tía María. Los proyectos de infraestructura languidecen por la lucha contra la corrupción, que mete presos, pero no facilita el gasto social futuro. La inversión pública se ejecuta a gotas porque regiones y municipios recién instalan sus administraciones. Sin esas grandes inversiones, el PBI no crece. El BCRP ya lo ajustó a menos de 4%, que no es suficiente para crear los empleos que se necesita. Cobramos menos impuestos, pero gastamos más: el déficit fiscal aumenta. La norma antielusiva no es solución, asusta pero no recauda. La gran evasión está en los mercados informales, pero no es políticamente correcto fiscalizarlos. Pronto tomaremos deuda para comer.

Hay leyes obvias por su urgencia, como renovar el régimen agrario para que sigamos siendo un gran exportador de frutas frescas, o crear un régimen laboral que de verdad promueva el empleo, pero no se aprueban por su costo político. Son necesarios crear el Senado y permitir la reelección de autoridades, pero nadie lo propone porque la grita callejera es fuerte. Hay podredumbre política, pero no se resuelve linchando a quien esté al frente, sin discriminar, por eso nadie que se estime quiere asumir funciones públicas.

Estamos cayendo feo y nos resignamos a que las próximas elecciones lo arreglen todo, pero puede ser tarde. Alicia tuvo suerte de que el fondo del pozo fuese el País de las Maravillas y que cuando hubo peligro despertó. En la vida real, al final de las caídas profundas, simplemente te estrellas y te revientas.

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