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Fritz Du Bois, La opinión del directorSin duda, el que mujeres conformen la mitad del gabinete ministerial es señal de una sociedad que se va modernizando. Más aún, la mayoría de ellas son profesionales independientes a quienes se les ha designado por la capacidad que habrían demostrado. En realidad sería fácil para un gobierno tratando de ganar puntos con la mitad de la población llenarse de ministras partidarias sin mayores pergaminos, pero ese no sería el caso.

Asimismo, el BID acaba de publicar un informe que resalta al Perú como uno de los dos países latinoamericanos con mejor entorno para emprendedoras gracias al acceso que tienen al financiamiento. Ya quedaron en los libros de historia las épocas en que no eran consideradas sujetos de crédito por los bancos. Incluso, hoy, las mujeres son el segmento más dinámico en el sector hipotecario.

Sin embargo, persiste la discriminación por género en el mercado. La diferencia en el ingreso promedio entre hombres y mujeres con los mismos atributos para un trabajo es de 20% del salario. Brecha que va en aumento al subir en la escala de los mejor remunerados, en el tope es donde el diferencial es más acentuado.

Por otro lado, un mercado distorsionado como ese se corrige con transparencia, mientras que la falta de mujeres elegidas por el electorado se enmienda fomentando mayor participación femenina en la política. Lo que no se debe hacer en ningún caso es fijar sueldos o cuotas por género ya que se va en contra de la real igualdad al beneficiar a quienes no tienen capacidad para ganar determinado salario o mérito para ocupar un cargo.

Finalmente, protegerlas es lo que no hacemos como sociedad. El año pasado 97 mujeres fueron asesinadas por sus parejas, pero todavía son contadas con los dedos de una mano las comisarías femeninas para enfrentar la violencia familiar. Capaz la alcaldesa y la primera dama, siempre tan dispuestas a figurar, podrían interesarse un poco más.