LIMA,  JUEVES 04 JUNIO DEL 2020
LARGAS COLAS PARA LA VENTA DE OXIGENO EN LA AV. ALFREDO PALACIOS EN EL CALLAO
Fotos: Anthony Niño de Guzman \ GEC
LIMA, JUEVES 04 JUNIO DEL 2020 LARGAS COLAS PARA LA VENTA DE OXIGENO EN LA AV. ALFREDO PALACIOS EN EL CALLAO Fotos: Anthony Niño de Guzman \ GEC

Hace una semana manifesté mi oposición al control de precios y la mantengo. Expliqué que ante el aumento de la demanda siempre subía el precio a menos que exista mayor competencia y, por lo tanto, mayor oferta.

Sin embargo, distintos políticos manifestaron la necesidad de controlar los precios de los medicamentos pues se trataba de farmacias que no tendrían que especular con la salud. Las grandes cadenas de farmacias eran las malas, había que controlarlas. Sin embargo, ahora pasa con el oxígeno. Son pequeños comerciantes. Y existe silencio de las autoridades, en especial del Congreso, tan activo con el tema anterior. ¿Por qué?

Ante esto sugiero dos cosas.

Por un lado, la especulación no es un acto que venga solo de la oferta, sino también de la demanda. Si en lugar de comprar una caja del medicamento X, compra cinco ‘por si acaso’, entonces está especulando. Esto no quita que la especulación también venga por parte de los oferentes, pero es bueno aclarar los dos lados de la moneda.

Por otro, ahora que el oxígeno sube de precio, ¿por qué no escuchamos las mismas reacciones pidiendo un control de precios? ¿Será porque ahora se trata de pequeños comerciantes que buscan hacer su agosto en junio subiendo los precios? ¿No es acaso lo mismo que en el caso de los medicamentos? ¿Qué dirá ahora el Congreso? ¿Controlar no solo el precio de los medicamentos, sino también del oxígeno? ¿Qué vendrá luego?

Dirán que exagero, pero verán que después vendrán los alquileres, los colegios, las universidades, etc.

Y así volveremos al período 1985-90. Muchos ciudadanos dirán, claro, que esa es la solución. Controlar todo. Discrepo. No funciona. Controlar precios solo alejará los productos tan necesarios hoy día. Nadie querrá vender a precios controlados. Seamos responsables.

Entonces, ¿cuál es la solución? Aumentar la oferta, y aquí tiene un rol el Estado para ver qué está pasando.

No soy experto en el tema pero, ¿es tan difícil producir oxígeno? ¿o es que no existen insumos para hacerlo, al igual que con los medicamentos? ¿No tenemos derecho a saberlo? ¿Por qué el Estado no puede facilitar la mayor producción de medicamentos genéricos y de oxígeno? Como ciudadano quiero saberlo.

Me importa mucho la gran cantidad de personas que sufre con el virus y sus familiares no saben de dónde obtener dinero para comprar el oxígeno. Al pequeño comerciante que vende oxígeno no le importa. Note que esta vez no se trata de grandes empresas, a las que se les culpa de todo, sino de pequeñas.

Debemos ser responsables en las decisiones económicas. Lo que suena bien y obvio, genera los efectos opuestos. No nos concentremos solo en lo que se ve, sino en lo que no se ve.

El problema con el control de precios es que comienza con un producto y pronto escala y se busca controlar todos los precios; algunos dirán, ojalá sea así. Nunca ha funcionado.

Se olvida un principio básico: todo cuesta y alguien paga.

Si reducen los precios de todo, ¿quién paga?, ¿de dónde sale el dinero?, ¿quién produciría? Ni la empresa grande ni la pequeña. ¿Eso queremos?