Antes de su viaje de Estado a Tailandia e Indonesia, dejó una pequeña crisis que su premier no pudo controlar. (César Fajardo)
Antes de su viaje de Estado a Tailandia e Indonesia, dejó una pequeña crisis que su premier no pudo controlar. (César Fajardo)

Se veía venir. El premier Juan Jiménez dio inicio ayer a la segunda etapa del diálogo pero este prácticamente no trascendió porque las principales fuerzas políticas opositoras del país: Perú Posible (PP), Partido Aprista y Fuerza Popular (FP) decidieron no concurrir a la cita y dejar solo al Gobierno.

¿El motivo? Las inesperadas declaraciones del presidente Ollanta Humala, quien expresó su preocupación de que expresidentes estén "o presos o investigados" porque eso "afecta la imagen del Perú". Fue el detonante.

La respuesta de Alan García no se hizo esperar. "El presidente está desesperado, 70 de cada 100 peruanos desaprueba el Gobierno porque la reelección conyugal fracasó y por eso actúa como presidente de la 'megacomisión'. Yo le pediría que responda por Conga, el gas de 12 soles, por Qali Warma, que ha intoxicado miles de niños, y por la inseguridad del pueblo que rechaza su gestión", lo emplazó.

A través del Twitter, exigió a su sucesor no presionar a los jueces con sus declaraciones, al recordarle que si él está libre es gracias a que el Poder Judicial aceptó una acción de amparo para ser excluido del Andahuaylazo. Humala había criticado al exjefe de Estado por haber recurrido ante el PJ para neutralizar las investigaciones de la 'megacomisión' parlamentaria que indaga los presuntos actos de corrupción de su última gestión. "Nadie tiene corona", sostuvo.

CULPA A HUMALAA su turno, el dirigente de PP Juan Sheput culpó directamente a Humala de ser el responsable de la decisión de su partido de no acudir al diálogo. "Si alguien ha petardeado el diálogo es el mandatario. No ha debido adelantar juicio", dijo.

Respecto de las declaraciones del jefe de Estado, que no es ángel de la guarda de Toledo, el exministro chakano le recordó que fue él quien tocó la puerta de su organización.

"Nosotros no pretendemos que sea nuestro ángel de la guarda. El tocó las puertas de PP en aras de la constitucionalidad, solicitando nuestro apoyo en el proceso electoral, para buscar nuestros votos en el Congreso. Y, en todos esos casos, Toledo actúo con nobleza y lealtad política", le aclaró.

Sheput lo acusó, asimismo, de querer, con sus declaraciones, distraer las denuncias de corrupción en su gobierno y tapar la mediocridad de este.

"(Por ejemplo) todo el terreno para un parque zonal que se iba a hacer en Ancón ha sido entregado a una empresa que es de amigos de Nadine Heredia y la Comisión de Fiscalización no investiga al ministro del Ambiente (Manuel Pulgar-Vidal) que ha cambiado la ley para favorecer a empresas constructoras", denunció en Canal N, en alusión –en el primer caso– a la denuncia que asocia a una amiga de la primera dama con una inmobiliaria que ejecuta varias obras públicas.

El expresidente Alberto Fujimori tampoco se quedó atrás. Vía Twitter negó que el Perú tenga mala imagen. "El Perú tiene excelente imagen. Gracias a que lo sacamos del apocalipsis en 1990", aseguró.

En tanto, la congresista Martha Chávez le aconsejó a Humala mirarse en el espejo al recordarle la investigación que enfrentó por el Andahuaylazo.

SABÍA QUE

- El pasado 26 de agosto se dio inicio al diálogo entre el Gobierno y los partidos políticos. ¿El motivo?: "Abrir un espacio para fortalecer la gobernabilidad democrática en materia de crecimiento, inversiones y seguridad", justificó entonces el premier.

- El primer partido convocado fue el PPC.

- Todos los líderes políticos, con excepción de los de Perú Posible (PP) y Fuerza Popular, participaron en el diálogo. La PCM invitó a políticos que ni siquiera tenían partido inscrito ni bancada propia en el Congreso, como Pedro Pablo Kuczynski. Al final, cada grupo fue con su propia agenda.

- El último 23 de setiembre, el premier convocó a los técnicos de los partidos para lo que denominó una segunda etapa del diálogo.

- La reunión convocada para ayer sufrió un repentino desaire a raíz de las declaraciones del presidente Humala. Los tres grandes partidos opositores se abstuvieron (Apra, Fuerza Popular y Perú Posible). Asistieron Restauración Nacional, Solidaridad Nacional, Somos Perú, Frente Amplio de Izquierda Unida, AP, Cambio 90 y el partido Perú +.