[Opinión] Valerie Vásquez de Velasco: Bellido, renuncia ya
[Opinión] Valerie Vásquez de Velasco: Bellido, renuncia ya

Hace menos de una semana, el 27 de Julio, a 4,000 metros sobre el nivel del mar, un grupo de nuestros héroes quemaba una caleta terrorista a 8 grados bajo cero, gritando a todo pulmón, por la paz, la libertad y la democracia. Días después, Pedro Castillo como presidente, tomaba juramento a personajes, para su primer gabinete, vinculados con grupos terroristas. Entre ellos el exguerrillero Héctor Béjar, ahora Ministro de Relaciones Exteriores, Iber Maraví, actual Ministro de Trabajo, uno de los fundadores del CONARE –organismo generado por Sendero Luminoso– y, como Presidente del Consejo de Ministros,  a Guido Bellido, quien según testigos y según archivos de inteligencia, al igual que Guillermo Bermejo también ´padre de la Patria´, habría entrado al VRAEM para reunirse con los Quispe Palomino.

La frustración y desilusión para quienes enfrentan la lucha antisubversiva, sin embargo, no es novedad. Sumado a las dificultades para probar estos delitos, ya que ante el Poder Judicial la pelea siempre ha sido benigna con los terroristas, el problema hoy es ¿qué sucederá cuando quienes desde el Estado logren acceder a los seguimientos que realizan nuestras Fuerzas Armadas? Sin ir tan lejos, ni Guido Bellido –ni Guillermo Bermejo–, en su calidad de congresistas pueden participar de la Comisión de Defensa o Inteligencia por estar investigados por presuntos delitos de terrorismo, entonces, ¿cómo Pedro Castillo nos expone a todos los peruanos entregándole a Bellido el cargo de Premier? ¿Qué tendrán que hacer los altos mandos cuando estas nuevas autoridades pidan sus propios archivos? A estas alturas, el deslinde con Sendero Luminoso y el MRTA debe ser mucho más claro. No se llama violencia política. Tampoco conflicto armado interno o violencia social. Lo que hubo en nuestro país y lo que aún existe, es TERRORISMO y eso tiene que terminar.

La renuncia de Bellido sería un paso hacia ello, señor presidente. La decisión está en sus manos.