En las últimas semanas los locales de la Superintendencia de Migraciones del Ministerio del Interior se han visto abarrotadas de personas, señala el columnista. Foto referencial. (Foto: Difusión)
En las últimas semanas los locales de la Superintendencia de Migraciones del Ministerio del Interior se han visto abarrotadas de personas, señala el columnista. Foto referencial. (Foto: Difusión)

En las últimas semanas los locales de la Superintendencia de Migraciones del Ministerio del Interior se han visto abarrotadas de personas haciendo largas colas (y reclamos), asediadas por tramitadores, debido a la suspensión inesperada de las citas a nivel nacional para la adquisición y entrega de pasaportes electrónicos. En la actualidad, para muchos, este trámite es solo el primer paso de un éxodo previsible a causa de las graves circunstancias políticas que vive el país. Los ciudadanos sienten ya peligrar su libertad de tránsito en este largo camino en búsqueda de un futuro mejor que aquí ya no encuentran.

Pero ¿cuál sería la verdadera razón para que no encontrar citas? Veamos, luego que EE.UU. aprobó la vacunación de extranjeros en su país, se disparó el número de solicitantes de citas en línea, por lo que la anterior superintendenta de Migraciones Roxana del Águila determinó atención 24/7 en Breña y en el aeropuerto Jorge Chávez y 12/6, incrementándose de 300 citas diarias a casi 5000 por día, que se atendía gracias al abastecimiento planificado que existía.

Sin embargo, sin motivo alguno, Pedro Castillo inducido por el ex ministro del Interior Juan Carrasco, no tuvieron “mejor idea” que relevar sorpresivamente a Del Águila (con una trayectoria exitosa en diversas entidades estratégicas del Estado) en setiembre de 2021, por un personaje gris en materia migratoria como Martha Cecilia Silvestre, cuyo primer “acto” de gestión fue quitar de las paredes a los 38 ISO Anti-soborno, de Seguridad de la Información y Gestión de la Calidad, entre otros. Luego, despidió a la mayoría de los profesionales de alto perfil de la gestión de Del Águila.

Cuando llegó Silvestre en setiembre de 2021, Del Águila le informó documentadamente y de manera MUY URGENTE sobre la compra de pasaportes. La funcionaria no tomó la más mínima importancia para continuar el proceso de compra a través de la Organización Internacional de Aviación Civil–OACI de la ONU, enfocándose más bien en “maletear” la gestión anterior para cubrir sus propios errores. Así, evitó increíblemente la adquisición de 700 mil pasaportes para los primeros días de febrero 2022.

En resumen, se deben tomar tres tareas urgentes: 1. Contraloría debe auditar la actual gestión y actuar de oficio para verificar las irregularidades en la contratación de funcionarios con sueldos exorbitantes y aplicar las sanciones administrativas o penales que correspondan; 2. Realizar compra directa por desabastecimiento inminente y 3. Relevar del puesto a la acartonada funcionaria por alguien que realmente nos ayude a salir del problema en el que nos ha metido. Ya bastante tienen los ciudadanos con los problemas políticos que existen como para que se les limite (por incompetencia) del legítimo derecho que tienen de salir del país. ¡Basta!