Debemos tener claro que solo se trata de un repliegue táctico del presidente y que el peligro que asecha a nuestra democracia sigue vigente, advierte el columnista.
Debemos tener claro que solo se trata de un repliegue táctico del presidente y que el peligro que asecha a nuestra democracia sigue vigente, advierte el columnista.

El Gobierno estaba contra la pared, con una moción de censura a Maraví que avanzaba inclusive con firmas de tres miembros del mismo Perú Libre. Es un hecho también que el Congreso va a aprobar, por insistencia, la ley de desarrollo constitucional que limita las cuestiones de confianza solo a proyectos de ley y no a funciones propias del Legislativo como censuras a ministros. Esto dejaba la puerta abierta para continuar con la censura de Maraví y luego de Bellido, e inclusive generaba las condiciones para una vacancia.

El presidente de ninguna manera ha hecho un viraje de lo que es la línea general de este gobierno. Sigue siendo uno de izquierda y mantiene el objetivo de cambiar la Constitución para mantenerse en el poder. Los nuevos ministros siguen siendo de izquierda y el copamiento de todo el aparato del Estado sigue avanzando y lo van a intentar con la cúpula militar también.

El Congreso va a tener una ventana de oportunidad para exigirle cambios al gobierno o, de lo contrario, avanzar con la vacancia. En unas semanas, cuando promulguen la ley sobre la cuestión de confianza y por más que el Ejecutivo ponga una demanda ante el TC, esta estará vigente por algunos meses por lo menos, tiempo en el que el balance entre los poderes estará nivelado.

Han nombrado como PM a una persona que sabe cómo funciona el Congreso para que baje las tensiones, pero el Legislativo debe avanzar para alejar amenazas como el de la Asamblea Constituyente y evitar que se rompa la institucionalidad en lo que se refiere a nombramientos en todo el Estado.

Debemos tener claro que solo se trata de un repliegue táctico del presidente y que el peligro que asecha a nuestra democracia sigue vigente.