El ganador va a encontrar al país dividido en dos, por lo que tendrá que revisar no solo sus propuestas para incluir a los de la otra mitad, sino también a los integrantes de su equipo, señala el columnista. (Foto: Francisco Neyra/GEC)
El ganador va a encontrar al país dividido en dos, por lo que tendrá que revisar no solo sus propuestas para incluir a los de la otra mitad, sino también a los integrantes de su equipo, señala el columnista. (Foto: Francisco Neyra/GEC)

En todo este proceso electoral hemos visto reflejado todo aquello que no deberíamos volver a ver en el futuro.

Hubo una gran dispersión en la oferta electoral con 19 candidatos, que reflejó en exceso las distintas corrientes políticas en el país y que llevó a que los que pasaron a segunda vuelta lo hicieran con un porcentaje muy bajo.

En la segunda etapa de la elección se ha producido la polarización más grande jamás vista. Literalmente, la mitad del país votó por la izquierda y la otra mitad por la derecha.

El país entero está a la espera de que culmine el recuento de votos, que ocurrirá en unos 10 días aproximadamente. Es una situación que nos pone a todos a prueba. Ambos candidatos han hecho un positivo llamado a la tranquilidad a sus seguidores, que esperamos que continúe.

El presidente Sagasti, de buena fe, cometió el error de inmiscuirse en el proceso buscando adelantar la culminación del mismo, olvidándose que no tiene ningún rol que cumplir en esta etapa.

El Congreso intentó emprender algunas reformas constitucionales muy necesarias pero muy apresuradas también y cuyo resultado esperemos que ayude y no divida más. Las Fuerzas Armadas muy profesionales y los fiscales muy desubicados.

El ganador va a encontrar al país dividido en dos, por lo que tendrá que revisar no solo sus propuestas para incluir a los de la otra mitad, sino también a los integrantes de su equipo y emprender la muy difícil tarea de reclutar a los del adversario.

El bicentenario no nos pudo encontrar en una coyuntura política más complicada. Los candidatos deberán actuar, en los próximos días, con mucha prudencia y siempre pensando que la mitad del país no votó por ellos.