(Foto: Presidencia)
(Foto: Presidencia)

Que el Congreso haya desenfundado la vacancia a menos de cuatro meses de la transmisión de mando no debería sorprendernos. Esta herramienta constitucional, que debería ser usada en situaciones extremas, se ha convertido en moneda común (en los últimos cinco años se han presentado cinco mociones de vacancia). Su ingreso a la cotidianidad política es atribuible al afán revanchista de la apabullante mayoría fujimorista que optó por petardear al gobierno de Kuczynski en vez de trabajar con él por el bien del país (al final de cuentas, compartían signo ideológico y propuestas programáticas). A la postre, el fujimorismo ayudó a desencadenar el espiral de ingobernabilidad en el que estamos sumidos.

Hoy la vacancia vuelve a entrar al debate público. El copamiento del Estado por personajes sin solvencia, las dañinas lealtades del presidente, sus mensajes contradictorios y, en general, el constante autosabotaje de quienes conducen el gobierno han precipitado lo que tarde o temprano iba a suceder. Esta incapacidad para gobernar no solo ha empoderado y embravecido a la oposición, sino que está menoscabando la aprobación presidencial (según Ipsos, esta ha caído de 42% a 35% en el último mes).

MIRA: [Opinión] Camila Bozzo: ¿Y el imperio de la ley?

Aunque actualmente no hay ni los votos ni las condiciones para vacar al presidente (rechazo generalizado al gobierno, transversal a zonas geográficas y niveles socioeconómicos), la historia republicana (Billinghurst, Bustamante y Rivero, Belaunde, Kuczynski y Vizcarra) demuestra que una presidencia precaria, sin mayoría en el Congreso, sin apoyo popular y que no logra forjar alianzas, difícilmente podrá salir ilesa en cinco años.

No hay que tener condición de profeta, entonces, para anticipar que si el presidente no busca alianzas y consensos, podría terminar saliendo por la puerta chica de Palacio o, en el mejor de los casos, sobrevivirá en medio del caos y la ingobernabilidad y no podrá avanzar ni en lo más básico de su agenda. Para lograr esas alianzas debe encauzar su gobierno, expectorar a los personajes cuestionados y tomar posturas claras.

VIDEO RECOMENDADO

Cierre de mineras: 54 mil familias perderían su trabajo